El Poder Ejecutivo activó un plan de contingencia dentro del programa Hambre Cero para garantizar la distribución de kits de alimentos a los padres de estudiantes que no pueden asistir a las aulas debido a las severas condiciones climáticas que afectan a gran parte del país.
El ministro de Desarrollo Social, Tadeo Rojas, explicó que se flexibilizaron los mecanismos de entrega para que el complemento nutricional llegue directamente a los hogares vulnerables, asegurando que ningún escolar quede desamparado durante el periodo de suspensión de clases.
“Estamos haciendo todo lo humanamente posible para evitar que el programa se interrumpa y garantizar que la asistencia llegue a cada uno de los niños, aun cuando no tengan clases presenciales”, enfatizó el titular de la cartera de Desarrollo Social.
Inundaciones y suspensión de clases
Las intensas lluvias y las subsecuentes inundaciones dejaron un saldo de más de 130 instituciones educativas dañadas a nivel nacional.
La contingencia obligó a la suspensión temporal de actividades lectivas en departamentos severamente golpeados como Ñeembucú, Misiones, Concepción y Alto Paraná (Ciudad del Este).
Con esta medida de emergencia, las autoridades buscan sostener la seguridad alimentaria de la población estudiantil mientras persistan las complicaciones en las zonas anegadas.


