Las lluvias no dan tregua a los pobladores del barrio San Pablo de Asunción, quienes sufren severas inundaciones en sus calles y viviendas como consecuencia directa de las obras de desagüe pluvial que permanecen paralizadas desde hace casi dos años. Estas obras están bajo la gestión de la Municipalidad de Asunción.
La falta de terminación del proyecto transformó las arterias del barrio en verdaderos cauces de raudales que ingresan a las propiedades, destruyendo aceras, deteriorando el asfaltado y dejando tras de sí grandes acumulaciones de agua estancada y barro insalubre.
“Cada vez que llueve el agua nos llega hasta las casas. Nos dejaron prácticamente a nuestra suerte y vivimos en condiciones deplorables entre el peligro de los raudales y la suciedad”, denunció Lilian López, vecina afectada.
Además del colapso hídrico, la comunidad alerta sobre el grave riesgo sanitario que implican los charcos permanentes, los cuales operan como criaderos de mosquitos y focos de infección para niños y adultos mayores del sector.
Los frentistas exigen a la Municipalidad de Asunción y a las empresas contratistas la reactivación inmediata de los trabajos para dar una solución definitiva a la evacuación de las aguas pluviales.


