El Gobierno desplegó equipos operativos en Alto Paraná para evacuar y asistir a las familias afectadas por la crecida del río Paraná y el desbordamiento del arroyo Karaymí. Por instrucciones del presidente de la República, Santiago Peña, autoridades del Poder Ejecutivo, Itaipú Binacional y las Fuerzas Armadas coordinaron ayer las tareas de protección, mientras se instaló un Puesto de Comando permanente en la Gobernación de Alto Paraná para sostener la respuesta ante la emergencia.
El ministro de Defensa Nacional, general Óscar González; el titular de la Secretaría de Emergencia Nacional (SEN), coronel Arsenio Zárate; el director paraguayo de Itaipú, Justo Zacarías; y el comandante del Comando Logístico, general de División Gustavo Arza, participaron de las acciones y reuniones de coordinación. También estuvo presente monseñor Pedro Collar, obispo de la Diócesis de Ciudad del Este.
Evacuaciones y asistencia
González informó que la situación en el barrio San Rafael es crítica debido al avance del agua. Hasta el momento del reporte, 60 familias de sectores bajos habían sido evacuadas y trasladadas a albergues provisionales. Las autoridades estiman que el nivel del Paraná podría alcanzar los 115 metros sobre el nivel del mar durante la jornada de hoy.
El operativo también reúne a funcionarios de Itaipú, efectivos del Área Naval del Este, personal del Regimiento de Infantería, bomberos voluntarios y representantes de la Municipalidad de Ciudad del Este. Las tareas comprenden tanto la evacuación preventiva como el acompañamiento a las familias que debieron abandonar sus viviendas ante el avance de las aguas.
La inundación ya cubre calles y la cancha del barrio, mientras los responsables del despliegue mantienen la vigilancia del nivel del río para seguir la evolución del fenómeno y organizar las intervenciones según las condiciones registradas.
Itaipú sin margen para retener agua
El aumento del caudal también fue explicado por Silver Guerrero, superintendente de Operaciones de Itaipú, durante una entrevista con Espresso Informativo, de La Tribu 650 AM. El funcionario señaló que las lluvias registradas en las cuencas del este y sudeste de Brasil elevaron las descargas de represas ubicadas aguas arriba, situación que coincide con las precipitaciones locales.
Guerrero relaciona el escenario con el fenómeno climático El Niño y precisó que “más del 90% del agua que alimenta al Paraná proviene de Brasil”. El volumen recibido supera los requerimientos de generación eléctrica y el embalse alcanza su capacidad operativa. La central liberó el excedente a través del vertedero para resguardar la infraestructura.


