La misa de veneración de la Espada de San Miguel Arcángel se celebró en la tarde de este viernes en la Catedral Metropolitana y fue presidida por el cardenal Adalberto Martínez, arzobispo de Asunción, quien reflexionó sobre la corrupción, el crimen organizado y otros males que afectan a la sociedad.
Durante su homilía, lamentó el feminicidio de Deisy Paola Giménez Segovia, de 22 años, y pidió justicia para la joven, además de reclamar una respuesta efectiva de las instituciones para proteger a las mujeres víctimas de violencia.
Mencionó que el crimen organizado, la trata de personas, la explotación de niños y niñas, los homicidios, los feminicidios, son amenazas que afectan a la población.
También se refirió a la corrupción, a la que comparó con una serpiente venenosa de muchas cabezas que extiende sus tentáculos por diferentes ámbitos de la vida social. Ante esta situación, señaló la necesidad de mantener una vigilancia constante y asumir un compromiso firme para combatir este problema.
“Esto requiere vigilancia constante y un compromiso firme para cortar esas cabezas y combatir la corrupción con transparencia, justicia y responsabilidad”, manifestó.
En ese sentido, sostuvo que la devoción a San Miguel Arcángel debe traducirse en acciones concretas para defender la vida y proteger a las personas más vulnerables.

LEA TAMBIÉN: Presunto feminicida huyó antes del allanamiento en J. Augusto Saldívar
Pidió justicia para Deisy Paola
Uno de los momentos centrales de la homilía estuvo dedicado al feminicidio de Deisy Paola, ocurrido en la noche del jueves en Lambaré. A partir de lo ocurrido, reclamó que las mujeres que acuden a la justicia reciban respuestas oportunas y una protección efectiva por parte de las instituciones responsables.
“Ninguna denuncia de violencia debe quedar simplemente archivada o demorada sin una evaluación seria del riesgo y una respuesta eficaz”, afirmó.
Martínez sostuvo que las víctimas necesitan valor para denunciar, pero también deben ser escuchadas, protegidas y acompañadas. Añadió que la justicia debe actuar con diligencia, porque la inoperancia y las negligencias pueden dejar a las personas expuestas y hacer que la respuesta llegue demasiado tarde.
Tras referirse al caso, invitó a los presentes a guardar un momento de silencio y elevar una oración por Deisy Paola, por las mujeres víctimas de feminicidio y violencia, y por sus familiares.
Finalmente, Martínez explicó que la llegada de la Espada al Paraguay establece un vínculo de fe entre Italia y Paraguay, y representa una oportunidad para fortalecer la devoción al Arcángel.
Participaron de la misa el presidente de la República, Santiago Peña; la primera dama, Leticia Ocampos; la embajadora del Paraguay ante la Santa Sede, Romina Taboada; el ministro del Interior, Enrique Riera; y el ministro de Defensa Nacional, general Óscar Luis González, entre otros invitados.



