El ingeniero Armando Ortiz, superintendente de Ingeniería de la Dirección Técnica de Itaipú, explicó que “la prioridad en esta etapa es recuperar la estructura de hormigón antes de continuar con el retiro de los componentes metálicos y de madera que conforman la cubierta”.
La intervención del material está a cargo de una empresa especializada que deberá tratar las patologías detectadas. Según Ortiz, el desmontaje posterior de las estructuras metálicas y de madera tendría una duración aproximada de dos meses. El proyecto contempla además la incorporación de sistemas de prevención y combate contra incendios, sonido para la explanada y un generador eléctrico.
“Es un trabajo bastante delicado porque requiere mucha estrategia de seguridad”, acotó al referirse a los procedimientos aplicados para proteger a los trabajadores durante las tareas. Una vez concluida la recuperación del hormigón, se prevé instalar una nueva estructura y renovar el techo del templo.
La restauración comenzó en septiembre, mediante un convenio entre la Entidad Binacional Itaipú, a través de la Asesoría de Responsabilidad Social, y la Organización de Estados Iberoamericanos. La institución hidroeléctrica financiará la renovación.


