El varicocele es una alteración del sistema venoso que afecta a los testículos y se caracteriza por la dilatación de las venas del cordón espermático. Aunque puede permanecer sin síntomas durante mucho tiempo, en determinados casos se asocia con alteraciones en la producción de espermatozoides y dificultades para lograr un embarazo.
Esta condición se encuentra entre las causas corregibles de infertilidad masculina y puede detectarse durante una consulta urológica. Su presencia, sin embargo, no significa que el hombre necesariamente sea infértil ni que todos los casos requieran tratamiento.
¿Qué ocurre en los testículos?
El varicocele se produce cuando las venas encargadas de transportar la sangre desde los testículos presentan una dilatación anormal y el retorno venoso no funciona adecuadamente. Es comparable, en ciertos aspectos, a las várices que aparecen en las piernas, aunque afecta a una región diferente del cuerpo. Según información difundida por el Instituto de Previsión Social (IPS), esta alteración aparece con mayor frecuencia en el lado izquierdo, aunque también puede presentarse en el derecho o afectar ambos lados.
La condición puede clasificarse en distintos grados, según sea detectable únicamente mediante estudios complementarios o pueda identificarse durante la exploración física. En los casos más evidentes, las venas dilatadas pueden observarse o palparse en el escroto.
La mayoría de los hombres con varicocele no experimenta molestias. Cuando aparecen, los síntomas pueden incluir dolor testicular, sensación de pesadez o incomodidad en la zona. En otros casos, el hallazgo se produce durante una evaluación médica motivada por dificultades para concebir. La alteración venosa puede asociarse con cambios en la calidad del semen y en la función testicular.
¿Cómo se diagnostica y se trata?
El urólogo examina los testículos y determina si existen signos compatibles con la enfermedad. Si es necesario se solicita una ecografía Doppler testicular y si el motivo de consulta es la infertilidad, pueden indicarse un espermograma y análisis hormonales.
El tratamiento depende de los síntomas, los hallazgos clínicos, el estado de la función testicular y los objetivos reproductivos del paciente. No todos los varicoceles necesitan una intervención y la embolización percutánea, un procedimiento mediante el cual se bloquea la vena afectada utilizando técnicas mínimamente invasivas.
IPS ofrece consultas para evaluar problemas testiculares
Los hombres que presentan molestias testiculares o sospechan que pueden tener varicocele pueden acudir al Servicio de Urología del Hospital de Especialidades Quirúrgicas IPS Ingavi, donde se realizan consultas ambulatorias y se evalúan enfermedades del aparato urinario y reproductor masculino.
La consulta con el especialista permite examinar al paciente y determinar si necesita estudios complementarios según los antecedentes y los hallazgos clínicos. Los asegurados pueden gestionar sus turnos para el Servicio de Urología mediante el Call Center del IPS, llamando al 0800 11 5000, o a través de la aplicación móvil oficial Mi IPS y el portal web de la institución.
Los consultorios ambulatorios de Urología están ubicados en el primer piso, en los consultorios 28 y 29. Ante una urgencia, los pacientes deben ingresar por el portón 1, correspondiente al acceso de Urgencias de Adultos, en el bloque B. El servicio funciona las 24 horas, durante los 365 días del año.
El dolor testicular repentino e intenso requiere atención médica inmediata, ya que puede ser señal de una torsión testicular, una emergencia que necesita evaluación y tratamiento sin demora. La consulta oportuna permite identificar la causa de las molestias y recibir la atención correspondiente. Ante síntomas persistentes o cambios en los testículos, es importante no recurrir a la automedicación ni postergar la evaluación profesional.


