La oración por la paz reunió el jueves a niños y adultos de la comunidad católica de Zeballos Cué, en una jornada que se sumó a la iniciativa internacional de promover la unidad entre los pueblos y encomendar a quienes sufren las consecuencias de los conflictos y el abandono.
El cardenal Adalberto Martínez encabezó el rezo del Santo Rosario en la parroquia San Francisco de Asís, acompañado por niños de la comunidad, padres y docentes. La actividad se realizó en el marco de la Semana Mundial de Oración por la campaña “Un millón de niños rezan el Rosario”.
La iniciativa es promovida por la fundación pontificia Ayuda a la Iglesia Necesitada (ACN), comenzó el 1 de octubre. Martínez se dirigió a los participantes para explicarles la importancia de rezar por las personas afectadas por las guerras, las familias y quienes atraviesan situaciones de vulnerabilidad.
“Ustedes saben que hay muchas guerras, hay gente que no se quiere. Cuando hablamos del mundo, hablamos también de Paraguay. Vamos a rezar por los niños y niñas que sufren, hay muchos que no tienen qué comer, que están abandonados, y vamos a rezar también por las familias”, manifestó ante los niños y los adultos presentes.
Durante la celebración, los misterios del Rosario fueron anunciados por voces infantiles. Como parte de la actividad, los niños participantes recibieron rosarios bendecidos por el cardenal.
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Cuidado de la infancia
Antes de impartir la bendición final, el arzobispo dirigió unas palabras a los niños y les recordó que sus plegarias son escuchadas. Asimismo, dejó un mensaje dirigido a los adultos presentes sobre la responsabilidad de proteger a la infancia. “Hay que cuidar de los niños”, señaló.


