El Complejo Penitenciario para Mujeres Privadas de Libertad de Emboscada (COMPLE) cumplió su primer año de funcionamiento, marcando un cambio de modelo en el sistema penitenciario femenino del país.
La habilitación del establecimiento formó parte de la estrategia oficial de seguridad e infraestructura, tras el cierre de la antigua cárcel del Buen Pastor, cuyas instalaciones ya no respondían a las necesidades actuales.
Actualmente, el COMPLE aloja a 1.061 mujeres privadas de libertad en un espacio pensado para brindar seguridad, habitabilidad digna y herramientas para su posterior reinserción en la sociedad.
Capacitación laboral y alianzas con el sector privado
Uno de los pilares del complejo es la formación profesional para la vida en libertad. El complejo cuenta con aulas, espacios educativos y talleres de oficio, como áreas de peluquería y mandos medios, donde las internas aprenden habilidades que les permitirán generar ingresos de manera independiente.
Asimismo destacan que empresas del sector privado operan dentro del establecimiento, contratando la mano de obra de las internas e integrándolas a procesos productivos reales durante el cumplimiento de sus condenas.
Desde el Ministerio de Justicia manifiestan que este primer aniversario refleja el paso de un sistema marcado por las limitaciones edilicias a un esquema integral enfocado en la dignidad, el trabajo y las segundas oportunidades.


