La jornada busca promover controles periódicos y medidas de prevención desde la infancia para preservar la visión y mejorar la calidad de vida.
La oftalmóloga Luján Estigarribia, del Hospital de Especialidades Quirúrgicas Ingavi del Instituto de Previsión Social (IPS), recomienda controles periódicos según la edad y los factores de riesgo de cada persona. Señala que se debe consultar ante visión borrosa, dolores de cabeza, visión doble, pérdida del campo visual, manchas o destellos, cambios bruscos en la visión, dolor ocular o enrojecimiento persistente.
Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), al menos 2.200 millones de personas presentan discapacidad visual. Entre las causas están los errores de refracción, las cataratas, la retinopatía diabética, el glaucoma y la degeneración macular relacionada con la edad.
En niños son frecuentes la miopía, la hipermetropía y el astigmatismo, que si no se detectan y tratan oportunamente, pueden favorecer la ambliopía, conocida como “ojo vago”, y el estrabismo. Se aconsejan controles, actividades al aire libre y pausas frecuentes durante períodos prolongados de lectura o uso de pantallas.
En adultos, el riesgo de enfermedades oculares aumenta con la edad. La diabetes puede provocar retinopatía diabética, mientras que la hipertensión y las enfermedades cardiovasculares pueden generar alteraciones en los vasos sanguíneos de la retina.


