La formación de nuevos referentes juveniles ocupa un lugar central en esta segunda edición del Foro de Centros de Estudiantes, una iniciativa que busca reunir a jóvenes, escuchar sus inquietudes y promover la participación de los mismos más allá de las aulas.
La actividad se realizará este viernes, de 08:00 a 12:00, en el Seminario Metropolitano y estará organizada por la Academia de Líderes Católicos Paraguay y la Dirección de Educación Católica del Arzobispado de Asunción. Participarán delegaciones de colegios católicos, instituciones de otras confesiones y establecimientos de gestión pública.
El lema de esta edición es “Escuchar, participar, transformar”. La apertura estará a cargo del cardenal Adalberto Martínez, arzobispo de Asunción, quien dará las palabras de bienvenida. El programa contempla un espacio de diálogo y escucha mediante grupos de trabajo, donde los estudiantes se distribuirán en diferentes grupos con representantes de los diferentes colegios para compartir experiencias, inquietudes y propuestas. Luego, se realizará una plenaria para poner en común las reflexiones y al concluir el encuentro, los organizadores prepararán un documento final.
Liderazgo activo
La organización plantea que el encuentro contribuya a formar jóvenes capaces de liderar en sus comunidades e instituciones educativas y en otros espacios. El objetivo es que la participación estudiantil pueda convertirse en una herramienta para involucrarse en las necesidades de su entorno.
El cardenal Adalberto Martínez pide a los jóvenes no permanecer como espectadores, no enterrar sus dones y poner sus capacidades al servicio de los demás. Su llamado también incluye el rechazo a la corrupción, la violencia y las adicciones. Les plantea contribuir, desde sus comunidades, estudios o trabajos, a la construcción de un Paraguay más justo y fraterno.
En el ámbito familiar, Martínez insiste en la importancia del diálogo, la escucha y el perdón. Los insta a ser sembradores de paz y reconciliación. También los anima a cuidar a otros jóvenes que atraviesan momentos difíciles, soledad o falta de oportunidades, para que nadie quede solo al costado del camino.
El mensaje se vincula con el propósito del foro, que busca fortalecer capacidades para escuchar, participar y transformar desde los espacios donde los estudiantes desarrollan su vida cotidiana.


