El bebé cuenta con diagnóstico de prematuridad y sospecha de gastrosquisis, por lo que fue derivado hasta un centro más complejo para recibir atención médica especializada.
El traslado comenzó por vía terrestre a bordo de una ambulancia del Servicio de Emergencias Médicas Extrahospitalarias (SEME) Chaco, que llevó al neonato hasta el aeropuerto de Neuland.
Desde allí, una aeronave de la Fuerza Aérea Paraguaya lo transportó hasta Asunción, donde abordó un helicóptero con dirección a Itauguá.
Durante todo el trayecto, el menor estuvo asistido por el paramédico Aníbal Leiva, del Centro Regulador SEME Chaco, quien garantizó el soporte vital.
A su llegada, un equipo de neonatólogos y enfermeros lo ingresó de inmediato a la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales (UTI). Actualmente, el paciente evoluciona de manera favorable bajo constante monitoreo profesional.


