El acto oficial se llevará a cabo en Mburuvicha Róga, otorgando un sello distintivo de calidad e identidad nacional a esta propuesta socioambiental.
El emprendimiento es liderado por mujeres del Bañado Sur, quienes transforman residuos recolectados del vertedero de Cateura en piezas de joyería.
Mediante los principios de la economía circular, las artesanas otorgan una nueva vida a materiales descartados, convirtiéndolos en productos de alto valor estético.
Origen y proyección internacional de Exportando Sueños
Nacido en 2024 para apoyar a artesanos en situación de vulnerabilidad y a personas privadas de libertad, Exportando Sueños busca generar ingresos sostenibles, habilitar espacios de exposición y facilitar la comercialización de artesanías paraguayas.
El programa logró una rápida inserción internacional:
Noviembre de 2024: Concreción de la primera exportación con destino a Taiwán.
Feria de Cantón 2025: Presentación de piezas elaboradas por internas y artesanas de Cateura, con el respaldo de la Embajada de la República de China (Taiwán).
Lisboa y Perú: Incursión en una exposición de moda en Portugal y posterior envío de la colección Joyas de Cateura al mercado peruano.
Presencia en ferias: Participación en seis ferias nacionales e internacionales durante 2025.
Artesanas de Cateura transforman residuos en joyas
El trabajo de las artesanas de Cateura refleja el verdadero poder de la transformación, una cualidad ligada al talento, la resiliencia y la creatividad del pueblo paraguayo.
Con sus propias manos, las artesanas recolectan materiales que otros descartan —como cables de colores que trenzan y moldean minuciosamente— para crear joyas únicas. Estas piezas no solo representan una fuente de trabajo e identidad cultural, sino que hoy cruzan fronteras para posicionarse en el mercado internacional.
Más que un emprendimiento, sus creaciones simbolizan la capacidad de reconstruir y salir adelante. Cada joya demuestra cómo aquello que alguna vez fue considerado residuo puede adquirir un nuevo valor, convirtiéndose en un emblema de superación, dignidad y esperanza.
Inclusión social y alcance comunitario
El proyecto acompaña de manera directa a cerca de 80 artesanos pertenecientes a comunidades históricamente postergadas.
Entre los beneficiarios se destacan miembros del Pueblo Qom del Chaco, la Comunidad Indígena de Redención, pobladores de Santiago y San Juan Bautista (Misiones), además de personas privadas de libertad de la Penitenciaría Nacional de Tacumbú y del CERESO en Encarnación.
La distinción con la Marca País ratifica el valor de un modelo que combina la inclusión social, el talento artesanal y la sostenibilidad como motores de transformación laboral.


