El violento temporal registrado el fin de semana dejó graves secuelas en la red de distribución eléctrica de Asunción y el departamento Central. El director de Distribución de la Administración Nacional de Electricidad (ANDE), Ing. José González, confirmó que en el momento más crítico de la tormenta se contabilizaron unos 2.000 reclamos y la salida de servicio de 61 alimentadores primarios.
A diferencia de otros eventos climáticos, González explicó que las averías no fueron provocadas principalmente por árboles caídos, sino por el impacto directo del granizo: “Tuvimos fuera de servicio 61 alimentadores primarios, no prácticamente por ramas o árboles caídos, sino por descargadores y aisladores rotos por la granizada. Rompió el descargador, que es la protección del transformador”, resaltó en comunicación con La Tribu 650 AM.
Las zonas más golpeadas por los cortes de energía e infraestructura dañada fueron Limpio, Luque, Capiatá, Ñemby, Villa Elisa, Fernando de la Mora y Lambaré. Para responder a la contingencia, la ANDE desplegó un operativo especial: “Fueron activados el código rojo que lo llamamos nosotros, donde ingresaron 30 cuadrillas más a nivel metropolitano. Estimamos que para el mediodía estaríamos ya normalizando la situación”, enfatizó.
Hacia las primeras horas del lunes, el 90 % del servicio ya había sido restablecido, restando la atención a unos 300 usuarios afectados.


