La propuesta fue abordada durante el II Simposio Iberoamericano de Etnoveterinaria, realizado el 26 de septiembre en la UNA, con especialistas de 11 países.
Griselda Asunción Meza Ocampos, docente investigadora del Centro Multidisciplinario de Investigaciones Tecnológicas (Cemit) de la UNA, explicó que Paraguay tiene un campo de estudio relevante por su biodiversidad y los conocimientos que conservan las comunidades. El primer paso, señaló, será identificar qué plantas se utilizan, para qué afecciones, cómo se preparan y de qué manera se administran.
A partir de esa información, podrán realizarse análisis para generar evidencia científica sobre prácticas que ya forman parte del saber comunitario. La investigadora destacó además el potencial para desarrollar productos naturales, nutracéuticos veterinarios y alternativas para el control de parásitos.
Tras el simposio, la UNA prevé fortalecer el grupo de Parasitología y Quimioterapia Antihelmíntica y articular proyectos con la Red Iberoamericana de Etnoveterinaria. El objetivo es valorar científicamente estos saberes sin perder de vista su origen y explorar alternativas para los sistemas productivos del país.


