Pagó su terreno durante 11 años y terminó comprándolo de nuevo en una subasta

Ninfa González había terminado de pagar en agosto el lote que adquirió en 2015. Días después descubrió que el inmueble figuraba entre los bienes que la Senabico remataría. Para no perder su vivienda, tuvo que presentarse a la subasta y volver a pujar por ella.

| Por Estefhy Cantié
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.La mujer aseguró que contaba con sus comprobantes de pago y que incluso había comenzado a realizar mejoras en el terreno, entre ellas una construcción y una muralla.Gentileza

Lo que debía ser el cierre de una deuda de 11 años terminó convirtiéndose en una carrera contra el tiempo para la ciudadana Ninfa González. La mujer, docente jubilada, había adquirido en 2015 un terreno a cuotas a través de la Inmobiliaria Confort y, según relató, en agosto de este año pagó la última cuota y recibió la constancia de cancelación.

La tranquilidad duró pocos días. Una vecina le envió una publicación de Instagram cerca de las 18:30 y le preguntó si el inmueble que aparecía entre los bienes a ser subastados no era justamente su terreno. “Me quedé helada”, contó González en contacto con La Tribuna 650 AM.

El inmueble había quedado vinculado al patrimonio de Ramón González Daher y fue incluido en la XXII Subasta Pública de la Secretaría Nacional de Administración de Bienes Incautados y Comisados (Senabico), realizada este jueves 24 de septiembre. La institución había anunciado oficialmente la subasta de inmuebles, vehículos, máquinas y bicicletas.

El proceso ya no se pudo detener

Al día siguiente de enterarse, González acudió a la inmobiliaria para pedir explicaciones. Relató que junto con representantes de la empresa intentaron solicitar la suspensión de la subasta, pero la gestión ya no pudo frenar el procedimiento.

La mujer aseguró que contaba con sus comprobantes de pago y que incluso había comenzado a realizar mejoras en el terreno, entre ellas una construcción y una muralla. Sin embargo, ante la inminencia del remate y sin una respuesta que le permitiera conservar el inmueble, consultó con familiares y abogados.

Una solución poco ortodoxa

La alternativa que encontró fue participar de la propia subasta. “Tuve que pagar G. 73 millones más para no quedarme en la calle”, relató entre lágrimas. Según explicó, esa era la base establecida para el inmueble y reunió a familiares para poder presentarse.

González contó que nunca antes había participado de un remate y que acudió con sus documentos y la constancia de que había cancelado las cuotas. Finalmente, pujó por el terreno y consiguió adjudicárselo nuevamente.

“Pujé por mi casa”, relató.

Ahora, además de afrontar el nuevo pago, busca saber qué acciones puede tomar para defender lo que considera su derecho como compradora. También pidió que se revisen situaciones similares, ya que asegura que existen otras familias que adquirieron terrenos a través de la misma inmobiliaria.

La historia de González se da en el marco de los procesos de administración y subasta de bienes vinculados a causas judiciales. La legislación paraguaya establece que la Senabico administra y dispone de bienes incautados y comisados conforme a los procedimientos establecidos por ley.

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