Poner en regla a una trabajadora doméstica no es solo cuestión de buena voluntad del empleador. Es obligatorio tener un contrato escrito, inscripción en el seguro social del Instituto de Previsión Social (IPS), vacaciones, aguinaldo y protección ante accidentes. La ministra de Trabajo, Mónica Recalde, recordó que no puede alegarse desconocimiento de la ley para justificar incumplimientos.
Si usted desconoce lo que establece la Ley N° 5407/2015 del Trabajo Doméstico, puede comenzar aprendiendo que la regla central es prestar atención a la carga horaria. Si la trabajadora lo ayuda en su casa al menos 16 horas semanales, ya se considera una relación laboral y corresponde inscribirla en el IPS. Si su servicio está por debajo de ese límite horario, aún se la considera una trabajadora independiente y debe emitir factura por sus servicios.
El contrato debe estar por escrito
El contrato que se elabore debe detallar tareas, días y horarios, salario y beneficios. Se establece un período de prueba de 60 días, pero el alta en IPS corresponde desde el primer día.
En cuanto a las vacaciones, a la ayudante doméstica le corresponden 12 días desde el primer año, además del aguinaldo y recargos por trabajo y horas extras.
La realidad aún es diferente al papel
La ministra Recalde reconoció que a la fecha solo el 10% de unas 230.000 trabajadoras domésticas está en formalización. La autoridad enfatizó que la mejor recomendación que puede dar a la gente es que regularicen a sus trabajadoras, incluso aunque sea una relación de años y usted crea que “no habrá ningún problema”. La antigüedad puede reconocerse en un contrato que se haga en la actualidad.
Si una persona trabaja para usted por debajo del salario mínimo, no se quede con los brazos cruzados, pues puede hacerle una demanda por diferencias salariales, vacaciones, preaviso, IPS e indemnizaciones. Como verá, ese supuesto “ahorro”, por no pagar lo que corresponde, puede terminar costando mucho más caro.
Recuerde que formalizar también es beneficioso para usted, pues ante cualquier imprevisto tendrá la seguridad documental de que está en regla con el Ministerio de Trabajo.
El seguro sigue siendo una deuda, dicen trabajadoras
La formalización del trabajo doméstico tuvo avances en los últimos años, pero todavía existen dificultades para que todas las trabajadoras puedan acceder a los derechos laborales, especialmente al seguro social. Así lo señaló Marciana Santander, secretaria general del Sindicato de Trabajadoras del Servicio Doméstico del Paraguay (Sintradespy).
Santander explicó que la situación es diferente para quienes trabajan en la modalidad cama adentro, ya que en esos casos resulta más sencillo acceder al seguro social. “Mejoró bastante, pero falta mucho todavía”, afirmó la dirigente, al evaluar la situación actual de las trabajadoras domésticas.
Uno de los principales obstáculos se presenta entre quienes trabajan por horas y tienen varios empleadores. La representante explicó que muchas cumplen con las horas reglamentarias en distintos hogares, pero aún no está bien definido un sistema que facilite que sus empleadores aporten al seguro social por ellas en los casos en que sí corresponde el aporte.
Desde Sintradespy plantean la necesidad de implementar un mecanismo que permita facilitar la formalización. También consideran fundamental que el Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social (MTESS) fortalezca los controles y actúe de oficio ante incumplimientos, “poniendo más mano dura para que los derechos laborales sean respetados”, dijo Marciana Santander.


