La movilidad eléctrica tiene un crecimiento sostenido, pero con desafíos estructurales

El futuro que veíamos con los autos eléctricos ya es una realidad. El gremio ve una respuesta positiva por parte de los consumidores, pero encuentra algunos desafíos que podrían afectar al rubro.

| Por La Tribuna
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VEHÍCULOS ELECTRICOSEl uso de vehículos eléctricos ya es una realidad en Paraguay, con cada vez más personas en lista de espera para sumarse a este modelo de movilidad. Sus ventajas lo convierten en una alternativa cada vez más atractiva.

La electromovilidad dejó de ser una promesa a futuro y hoy es una realidad en nuestro país. El uso de vehículos con motores eléctricos, autos, buses, bicicletas y monopatines, acompaña la nueva forma de moverse.

En lugar de combustibles fósiles, utilizan energía almacenada en baterías. El concepto incluye la infraestructura de carga, con electrolineras de carga lenta y rápida en ciudades y rutas, y la gestión energética necesaria para abastecer a una flota creciente sin sobrecargar la red eléctrica.

En cuanto a sus ventajas, tiene cero emisiones locales, menor gasto de energía y reducción de la dependencia del combustible importado. El sector privado ya desarrolló soluciones de carga en shoppings, rutas y empresas.

Por parte del Viceministerio de Transporte, se avanza en la incorporación de buses eléctricos y en la capacitación de técnicos especializados en mecánica de vehículos híbridos y eléctricos.

Un mercado en crecimiento

El mercado de vehículos eléctricos en Paraguay atraviesa un crecimiento continuo. Hoy existen aproximadamente 30 marcas y más de 100 modelos disponibles en el país, con una oferta que abarca desde los 12.000 hasta los 200.000 dólares, lo que permite opciones para todos los bolsillos. Varias marcas registran listas de espera y la relación costo operativo frente a los vehículos a combustión es de 10 a 1, gracias al bajo costo de la energía eléctrica nacional.

Javier Díaz, presidente de la Asociación Paraguaya de Vehículos Eléctricos, sostiene que es el sector privado el que está cubriendo algunos servicios. Empresas internacionales invierten en redes de carga pública, los representantes de las marcas traen vehículos de primera línea y ofrecen servicio de postventa con talleres propios.

Pero los desafíos se encuentran por parte del Estado, ya que uno de los principales en la actualidad es la falta de reglamentación de la Ley 6.925/2022 correspondiente al Poder Ejecutivo, lo que impide su aplicación efectiva, explicó. Como resultado, según Díaz, se cumple un 20% de lo establecido.

Otro punto que menciona es la alerta de la intención del Ministerio de Hacienda y la Dirección Nacional de Ingresos Tributarios (DNIT) de eliminar incentivos fiscales a los vehículos eléctricos.

“Me parece un total despropósito eliminar algo que conviene tanto al Paraguay”, afirma Díaz, argumentando que la electromovilidad aporta al bolsillo de los ciudadanos, reduce la exportación de divisas, beneficia la economía y el medioambiente, y aprovecha la energía limpia y renovable que produce el país. “La electromovilidad es una bendición para el Paraguay porque somos productores de energía limpia”, agrega.

Entre los beneficios se suma un dato poco mencionado y se refiere a la eliminación del robo de combustible, ya que la trazabilidad de carga es 100% segura. Para el Estado, menciona, representa un ahorro millonario y una herramienta concreta contra la corrupción.

Mitos que recaen sobre los vehículos eléctricos

Javier Díaz aclara las dudas que surgen al momento de dar el salto para adquirir un vehículo y optar por un eléctrico.

El primer mito tiene que ver con la carga en casa. “El cargador para vehículos eléctricos es un electrodoméstico más, no es nada complicado”, asegura.

Existen cargadores de 3.5 kW, 7 kW y 11 kW, y la diferencia entre ellos es la velocidad de carga. A mayor potencia, mayor complejidad en la instalación, pero cualquier opción resulta útil para el usuario. Algunos modelos utilizan cualquier toma de corriente; los de mayor potencia requieren una instalación independiente.

El mantenimiento es otro de los mitos. Los vehículos eléctricos no tienen aceite, bujías, filtros, ni correas. Las revisiones se realizan cada 30.000 kilómetros, lo que representa un ahorro significativo frente a un vehículo a combustión. “El motor eléctrico es muy sencillo; es de bajo mantenimiento”, afirma Díaz.

El tercero, quizás el más instalado, es el de la duración de las baterías. “Hoy la tecnología de las baterías está superavanzada. Se calcula que una batería puede durar tranquilamente 1 millón de kilómetros o más de 30 años”, comenta.

El cuidado del vehículo a diario en calles en mal estado o raudales es casi igual que un vehículo a combustión. La diferencia frente al agua es que el motor eléctrico es hermético, nunca entra agua al interior, explicó. En un vehículo a combustión, en cambio, el agua puede ingresar por la toma de aire y fundir el motor. “Que quede superclaro: el raudal es más peligroso para el auto a combustión que para el vehículo eléctrico”, dijo.

Con estos mitos aclarados, el camino hacia la electromovilidad se presenta menos complicado de lo que muchos imaginan.

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