Desde La Colmena a Tokio, Mie Elena Iwatani convirtió al ñandutí en un puente cultural que une a Paraguay y Japón. Maestra e investigadora de este arte tradicional, regresó al país para donar 1.000 ejemplares de su libro a estudiantes, colegios y bibliotecas. La impresión contó con el apoyo de una empresa privada y de sus alumnas japonesas.
Su misión es que el ñandutí siga vivo, que pueda acercar la técnica a niños, jóvenes y personas que estén interesadas en preservar algo tan característico de su país natal.
Nacida en La Colmena, Paraguarí, Iwatani vive en Tokio, donde enseña a un promedio de 300 alumnas por mes. Su trabajo fue visualizado y alcanzó gran dimensión internacional en la Expo Osaka 2025, donde enseñó la técnica a más de 2.000 personas asistentes.
La maestra incorpora elementos del arte japonés en sus diseños, demostrando que la tradición puede dialogar con otras culturas sin perder su esencia. “El ñandutí se volvió universal”, sostiene Elena.
Su primer libro sobre ñandutí se publicó en japonés en 2010 y en el 2025 presentó la edición en español, que fue traducida por Megumi Kumagai, también de la comunidad nikkei paraguaya.
La obra reúne más de 85 de los aproximadamente 350 dechados antiguos que existen, documentando parte importante de este patrimonio.
Puente cultural que une a ambos países
El ñandutí se convirtió en uno de los símbolos de ese intercambio cultural y llegó incluso a la reciente visita de la princesa Kiko, quien durante su estadía en Paraguay tuvo la oportunidad de conocer y aprender sobre este tradicional arte.
Este fin de semana, el público paraguayo tendrá nuevamente la oportunidad de apreciar esta unión cultural en el Puerto de Asunción, donde se desarrollarán actividades en el marco de la celebración de los 90 años de la inmigración japonesa al Paraguay. Allí estarán presentes trabajos de ñandutí realizados por tejedoras de la Asociación de Ñandutí en Japón, bajo la orientación de Iwatani, además de charlas y demostraciones sobre la elaboración de este tradicional encaje.


