“Esta vez fuimos treinta personas” comentó el padre Erwin Soto, quien fue el coordinador del proyecto para instalar la imagen de la Patrona del Paraguay en el sitio.
Confiado, espera que el lugar se convierta pronto en un punto de referencia para la oración, la reunión de más creyentes y el turismo, algo que, según explicó, ya es una realidad.
Al finalizar las oraciones, los presentes ofrecieron espontáneamente una serenata a la Virgen en el día de su natividad. La jornada concluyó con un mensaje de esperanza: que Nuestra Señora de la Asunción interceda ante su Hijo Jesús por el Paraguay, sus familias y toda la Iglesia, y que bajo su protección maternal ese espacio siga siendo un lugar de oración, encuentro y esperanza.


