Paraguay atraviesa un cambio en su mercado laboral. Mientras los registros de desempleo muestran una evolución favorable, la subocupación empezó a ganar terreno y se convirtió en un nuevo desafío. Esto significa que más personas logran mantenerse ocupadas, pero con jornadas o ingresos que aún son insuficientes.
El experto en empleabilidad Enrique López Arce explicó que la tendencia merece atención, aunque consideró positiva la mejora de la desocupación. “Nuestros números de desempleo están mejorando, pero nuestro gran desafío es que aumenta la subocupación. No obstante, el Gobierno va por buen camino en sus acciones, pero es un proceso”, señaló.
Según los informes del Instituto Nacional de Estadística (INE), en el segundo trimestre de 2025 había 167.000 personas desocupadas frente a 125.000 subocupadas. En los períodos siguientes, según el experto, el desempleo continuó descendiendo mientras la subocupación aumentó, rompiendo la relación que históricamente mostraba una mayor cantidad de desocupados que subocupados.
La gente está ocupada, pero cuesta llegar a fin de mes
Detrás de esta situación aparecen trabajadores que aceptan empleos con pocos ingresos para mantenerse activos. “La gente está ocupada, pero tiene mal salario”, sostuvo López Arce, quien vinculó esta realidad con las dificultades para llegar a fin de mes.
Pero el especialista puso el foco en la estructura empresarial. Señaló que la mayoría de los empleadores son microempresas y consideró necesario acompañarlas para que puedan crecer y generar puestos de mayor calidad. “El nuevo desafío del Paraguay tiene que ver con mejorar los salarios y, por ende, también mejorar el tamaño de las empresas”, afirmó.
La respuesta, según el analista, pasa por sostener el apoyo a las microempresas, reducir la informalidad e incentivar su crecimiento, además de atraer industrias de mayor escala. “El Gobierno tiene que seguir haciendo lo que está haciendo”, sostuvo.


