El entrenador canino Alfredo Romero abordó los factores que desencadenan la agresividad en mascotas, en el espacio de El programa ese a través de la señal de La Tribu 650 AM, destacando la crianza y la tenencia responsable como ejes fundamentales para evitar incidentes graves en los hogares.
La evaluación del comportamiento de ejemplares considerados potencialmente peligrosos revela que la falta de socialización temprana y la ausencia de límites claros condicionan el carácter del animal. Los factores ambientales y el estrés influyen de manera directa en la conducta cotidiana.
La estigmatización de razas específicas como el pitbull carece de sustento científico cuando se analizan las causas estructurales de las mordeduras registradas en la comunidad.
La responsabilidad recae enteramente en los propietarios y administradores del animal.
“No existen perros malos por naturaleza, sino tutores irresponsables que omiten las necesidades básicas de estimulación física y mental de sus mascotas”, afirmó el experto en adiestramiento.
Mitos sobre el temperamento y la genética de los ejemplares
La fuerza de la mordida y la contextura física no determinan la propensión a la agresión sino que incrementan el impacto del ataque.
El adiestramiento basado en el castigo físico revoluciona negativamente el comportamiento habitual.
La socialización con otros animales y personas debe iniciarse durante las primeras semanas de vida del cachorro. Las experiencias traumáticas no gestionadas adecuadamente generan respuestas defensivas en la etapa.
El respeto a las señales de calma que emiten los ejemplares previene situaciones de riesgo dentro del núcleo familiar. La supervisión constante de la interacción entre niños y perros resulta indispensable.
“El error más común es humanizar al animal y no entender que requiere normas claras y actividad para canalizar su energía diaria”, remarcó sobre las faltas frecuentes de los tratos.
Herramientas de manejo seguro y prevención en la vía pública
El uso de bozal adaptado y correas resistentes en espacios públicos constituye una medida preventiva de cumplimiento obligatorio para evitar accidentes desafortunados. La capacitación de los tenedores reduce drásticamente.
La identificación temprana de conductas reactivas permite aplicar técnicas de modificación de conducta mediante refuerzo positivo. El acompañamiento profesional garantiza resultados sostenibles en las mascotas.
Compromiso de los propietarios y regulación de la tenencia
La implementación de normativas municipales sobre tenencia responsable busca concienciar a la población sobre las obligaciones legales. El abandono y el aislamiento prolongado potencian los rasgos de agresividad.
La educación de la ciudadanía en el manejo respetuoso de las mascotas fortalece la convivencia pacífica en los barrios. Las recomendaciones brindadas por el adiestrador canino Alfredo Romero son válidas para cualquier raza canina.


