Un esperado reencuentro terminó con una escena muy emotiva en el Aeropuerto Internacional Silvio Pettirossi. El 5 de septiembre, la adolescente regresó al territorio nacional tras una coordinación institucional que atravesó fronteras y tribunales. El ministro de la Niñez y la Adolescencia, Walter Gutiérrez, relató en La Tribu 650 AM que el caso llegó al ministerio a partir de una publicación de un medio digital de Itapúa. Funcionarios se comunicaron con Ana para acompañar el reclamo.
“Fue un trabajo muy complejo, fue muy difícil. Yo vi la desesperación de esta abuela de Ana, y le dije que tenía toda la certeza y la seguridad de que lo íbamos a lograr. Estaba confiado que lo íbamos a lograr, pero también tenía mis dudas porque es un proceso bastante complejo”, manifestó.
La dimensión internacional estuvo marcada por la situación jurídica. Nació en Argentina, es hija de madre paraguaya y padre argentino, y viajó con su madre a Francia. Luego del fallecimiento de la mujer, quedó sin familiares en ese territorio y fue derivada a un hogar bajo atención de los servicios sociales.
Una vía jurídica entre dos estados
Gutiérrez explicó que la nacionalidad argentina añadió complejidad. Paraguay recurrió al Convenio de La Haya de 1996 mediante una solicitud formal canalizada por la Cancillería y con participación de la embajada paraguaya en Francia.
El Ministerio estableció comunicación con su contraparte francesa y con autoridades judiciales, debido al expediente de protección. Francia solicitó un estudio sobre Ana Vázquez para determinar si podía hacerse cargo de su nieta.
El equipo técnico realizó la evaluación y remitió el informe. Los resultados fueron favorables y la justicia francesa autorizó una etapa de relacionamiento entre la abuela y la menor mediante medios telemáticos.
Un precedente para futuras gestiones
El ministro calificó el expediente como inédito y de alta complejidad. Señaló que fue la primera ocasión en que Paraguay desarrolló un procedimiento de esta naturaleza bajo el Convenio de La Haya de 1996.
Concluidas las actuaciones en Francia, el Minna asumió el traslado. Un equipo de funcionarios permaneció cerca de una semana para acompañar las gestiones, conocer a la menor y generar un vínculo de confianza antes del viaje.
El acompañamiento institucional continuará. El Ministerio realizará visitas y evaluaciones para observar la adaptación, ofrecer seguimiento psicológico y apoyar aspectos educativos. También brindará a la abuela una ayuda económica mensual destinada a cubrir gastos.
El Convenio de La Haya de 1996 fue aprobado por Paraguay por la Ley N.° 6.068, que establece un marco integral para la protección internacional de niños. El objetivo es determinar qué autoridad es competente para adoptar medidas de protección como tutela o guarda asegurando el reconocimiento de dichas medidas en todos los estados contratantes.
El Ministerio de la Niñez y la Adolescencia (Minna) actúa como Autoridad Central para estos casos. La esencia del Convenio es garantizar la cooperación internacional para salvaguardar el interés superior del niño, sin importar las fronteras.


