Los restos de poda que hoy representan un problema para la disposición final de residuos en Asunción podrían convertirse pronto en una nueva fuente de energía para la industria. La Municipalidad avanza, con respaldo técnico y financiero del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), en un proyecto para transformar residuos vegetales en biomasa.
La iniciativa comenzó a desarrollarse en 2024, ante la necesidad de encontrar una alternativa para el manejo de los restos generados por las tareas de poda y despeje que se realizan en la ciudad. Actualmente, parte termina en rellenos sanitarios y otra cantidad es depositada de manera irregular en cursos de agua.
El proyecto contempla inicialmente a Asunción, para posteriormente seguir en Luque y Mariano Roque Alonso, con dos plantas piloto. Cada una tendrá capacidad para recibir hasta 25 toneladas de restos de poda por día.
Cómo se transforman los residuos
Los restos vegetales serán reunidos, cortados y compactados en fardos, que posteriormente se colocarán al aire libre para reducir su humedad mediante el secado natural. Una vez acondicionados, estos fardos serán comercializados como biomasa (materia orgánica que puede utilizarse como fuente de energía) para alimentar calderas industriales. Entre los potenciales usuarios se encuentran frigoríficos, cervecerías y otras industrias que ya utilizan este tipo de combustible en sus procesos productivos.
“Es un proceso sencillo”, explicó el jefe de la Unidad de Gestión Integral de Residuos, ingeniero Walter Lezcano, quien detalló que el material será destinado a industrias cuya matriz energética utiliza biomasa. Según indicó, el 65% de las industrias emplea este tipo de combustible.
Tenemos suficiente demanda para destinar residuos
La planta de Asunción, que tendrá carácter piloto, podrá procesar unas 7.000 toneladas por año, frente a las más de 8.000 toneladas generadas por las áreas operativas municipales que podan con frecuencia. A esto se suman unas 9.000 toneladas anuales provenientes, preliminarmente, de cuadrillas contratadas por la Administración Nacional de Electricidad (Ande) que también podan para despejar sus líneas de distribución.
“Al disponer de un sitio adecuado para la disposición de restos de poda, se reducirá el volumen que lastimosamente ahora va a parar a cursos de agua”, señaló Lezcano. También advirtió que los residuos depositados irregularmente pueden convertirse en focos potenciales de incendios durante épocas de calor.
Según explicó el funcionario, el proyecto se encuentra en fase de ejecución y la puesta en funcionamiento de las plantas dependerá de la culminación de procesos previos. Finalmente, indicó que los funcionarios municipales serán capacitados por técnicos externos con experiencia en una iniciativa similar desarrollada en Rosario, Argentina.


