Los pastizales forman parte de los ecosistemas que sostienen la biodiversidad de Asunción y, aunque muchas veces son asociados con vegetación descuidada, cumplen funciones importantes para la fauna y la flora. Con el objetivo de promover un manejo más responsable de estos espacios, funcionarios municipales participaron de una capacitación técnica sobre su conservación.
La jornada se desarrolló en el Parque Ecológico del Río y estuvo dirigida a funcionarios de Áreas Verdes, educadores, promotores ambientales y técnicos municipales. La actividad fue organizada por la Unidad de Biodiversidad y Áreas Silvestres Protegidas, de la Dirección General de Gestión Ambiental (DGGA), y estuvo a cargo de la ingeniera ambiental Rebeca Irala Melgarejo, especialista e investigadora en conservación.
Proteger a especies que dependen de estos ambientes
Durante la charla se abordó la dinámica de los pastizales y la importancia de establecer criterios de manejo que permitan proteger a las especies que dependen de estos ambientes. La jefa de la Unidad de Biodiversidad y Áreas Silvestres Protegidas, Carolina Álvarez, destacó el valor del Parque Ecológico del Río como sitio de conservación de los pastizales y planicies de inundación del río Paraguay.
“Muchas veces se piensa que una vegetación alta significa suciedad, cuando en realidad estamos frente a un ecosistema muy activo”, explicó Álvarez.
Estos espacios sirven de refugio, alimentación y desplazamiento para aves, pequeños mamíferos y reptiles. Su eliminación indiscriminada puede además interrumpir la conexión entre diferentes áreas verdes de la ciudad.
Por ello, la propuesta apunta a un mantenimiento planificado, que tenga en cuenta las épocas de floración y producción de semillas, así como la presencia de especies nativas, exóticas e invasoras. Entre las alternativas analizadas figura el mantenimiento por sectores, conservando corredores, camineros y áreas de vegetación que favorezcan el desplazamiento de la fauna.
Trasladar buenas práticas a la comunidad
La capacitación también busca que estos conocimientos sean replicados por educadores y promotores ambientales en actividades con instituciones educativas, empresas y otros sectores de la comunidad.
La iniciativa representa un primer paso para coordinar criterios entre la gestión ambiental y las áreas encargadas del mantenimiento de parques, con la premisa de que conservar los pastizales no implica abandonar los espacios verdes, sino aprender a mantenerlos sin perjudicar la biodiversidad que albergan.


