En su casa envasan la carne, preparan butifarra y chicharó, y hasta colocan las etiquetas. “La presentación es un gasto, pero ayuda a vender más”, nos cuenta, convencido de que su esfuerzo vale la pena.
Desde Pirayú, Ana Zavala llega con quesos elaborados junto a su esposo y sus hijos. Ofrece queso Paraguay, cuartirolo, mozzarella, parmesano, provenzal y opciones para picada. Los precios parten de G. 42.500 hasta G. 50.000. “Es difícil hacer queso al principio, pero ya nos acostumbramos”, relata sobre un oficio que aprendieron en familia.
En Natalio, Itapúa, Lourdes Ramírez representa a la Cooperativa Jhechapyra Ltda., que reúne a 268 pequeños productores de yerba mate. Acopian las hojas, las procesan y las llevan al mercado. Si bien reconoce la baja de precios que afecta al sector, apostaron por mejorar el envasado y la presentación para conseguir mejores valores. “Son años de trabajo que terminan dentro de un paquete”, nos cuenta la joven.

