Duarte Penayo explicó que la Aneaes evalúa aspectos como la infraestructura, el plantel docente, la coherencia curricular, los centros de prácticas clínicas y el seguimiento a los estudiantes. La acreditación, sostuvo, permite además identificar fortalezas y debilidades, estableciendo así planes de mejora.
“Las carreras de medicina que existen en el Paraguay no todas están acreditadas”, reconoció, al remarcar que, al momento de evaluar, el organismo aplica criterios técnicos y que no interviene en sus decisiones ningún interés político o económico.
El titular de la Aneaes destacó además que el Gobierno estableció la acreditación como condición para otorgar el registro de títulos, aunque actualmente las carreras comprendidas deben encontrarse, por lo menos, en proceso de evaluación. Según explicó, los requisitos irán aumentando progresivamente durante los próximos años hasta llegar al punto en que, indefectiblemente, se necesite estar en una carrera de salud acreditada.
Duarte Penayo planteó también que el Ministerio de Salud Pública debería avanzar hasta llegar a exigir un examen de competencias para el ejercicio profesional. Entre tanto, la Aneaes trabaja ya en una evaluación que, por el momento, es voluntaria para estudiantes del último año de Medicina.
“Nuestro mayor interés debe ser preservar, precautelar el sueño de los estudiantes”, afirmó el titular de Aneaes, quien sostuvo que la educación superior debe abandonar la informalidad para garantizar profesionales preparados.


