En el cierre de las jornadas, el arzobispo de Asunción, cardenal Adalberto Martínez Flores, dijo que el objetivo es compartir y profundizar los contenidos trabajados para fortalecer la iniciación a la vida cristiana en las comunidades de los catequistas. Destacó especialmente el papel de la familia como primera escuela de la fe y de los padres como primeros catequistas de sus hijos, mediante su ejemplo.
También llamó a los catequistas a promover una cultura del cuidado, con atención a niños, niñas y adolescentes, y actuar responsablemente ante indicios de abuso, violencia o maltrato. Afirmó que esta iniciación debe ser integral, permanente y transversal, y abarcar la familia, la liturgia, la formación humana, la caridad, el compromiso social y la misión.
Ante los cambios culturales y tecnológicos, sostuvo que cambian los lenguajes y las formas de relacionarse, pero el Evangelio permanece. Por ello, pidió encontrar nuevos caminos para llevar los frutos del Congreso a las comunidades.
La actividad fue organizada por el Departamento Arquidiocesano de Pastoral Catequética y la Coordinación Nacional de Catequesis de la Conferencia Episcopal Paraguaya. Se desarrolló durante el fin de semana y contó con la presencia de sacerdotes de Chile, Argentina, México y Paraguay. La actividad se realizó en el polideportivo San Cristóbal.


