El sector tiene bastante movimiento comercial y residencial. Hay carnicerías, un minimercado y varias viviendas, pero quienes transitan por el lugar deben vivir con el quebranto de romper sus vehículos y pagar grandes sumas de dinero por arreglos mecánicos debido a los numerosos baches que golpean los coches.
A este problema se suma la presencia de un pequeño cauce de agua, al que los pobladores ya bautizaron como “riacho”, y que, según nos contaron, permanece desde hace meses sin ser solucionado. La situación genera además un fuerte mal olor que afecta a quienes viven y trabajan en el sector.
Los vecinos aseguran que los reclamos ante la Municipalidad son constantes y manifiestan estar cansados de esperar por una respuesta. “Dependemos del intendente, no hay otra opción; ojalá se pueda mejorar”, señaló uno de los pobladores.
La expectativa de los pobladores es que el pedido finalmente sea atendido. “Estamos esperando que las autoridades puedan ponerse las pilas”, manifestó otro poblador, al señalar que esperan que las mejoras se concreten antes de las elecciones.


