La próxima vez que se reúna con amigos, puede haber algo más sobre la mesa. Un pequeño dispositivo o unos lentes pueden estar registrando y transcribiendo lo que se habla, incluso sin que quienes participan lo sepan.
La advertencia parte de la Asociación de Tecnología, Educación, Desarrollo, Investigación y Comunicación (Tedic). Según la organización, existen grabadoras con inteligencia artificial y dispositivos capaces de registrar conversaciones, convertirlas en texto y almacenarlas.
El problema no termina al grabar. Tedic plantea que hay una cadena de decisiones que pasa por registrar, guardar, procesar, compartir y difundir. Que una persona haya aceptado ser grabada no significa que haya autorizado todos los otros pasos que pueden ocurrir después.
Lentes con cámara son muy vendidos
La situación también alcanza a los lentes inteligentes. Tedic alerta que los Ray-Ban Meta ya superaron los 7 millones de unidades vendidas en el mundo y advierte que, aunque cuentan con una luz para indicar que están grabando, existen formas de ocultarla o desactivarla.
El riesgo es que una conversación informal termine almacenada en un teléfono o en servidores de grandes empresas tecnológicas, sea procesada por sistemas de IA o circule en redes. Para Tedic, la voz y la imagen forman parte de los datos personales y su utilización debe respetar los derechos de quienes hablan en el registro.
Hay una ley de protección en Paraguay
En Paraguay, la discusión tiene un marco legal. La organización recuerda que la Ley N.º 7.593/2025 de Protección de Datos Personales contempla el consentimiento y el derecho de cada persona a decidir sobre la recopilación, el uso y la circulación de sus datos personales.
¿Hay que preguntar si alguien está grabando antes de hablar? Tedic recomienda hacerlo y sostiene que pedir aviso es ejercer un derecho. Porque una cosa es participar de una conversación y otra terminar convertido, sin saberlo, en un archivo de datos.


