El acceso exclusivamente por vía fluvial convierte a esta pequeña comunidad en un punto que requiere una planificación especial ante eventuales situaciones de emergencia. Por ello, representantes del Gobierno Nacional, junto con autoridades de la Prefectura y referentes de distintas instituciones, recorrieron la zona y conversaron con pobladores y docentes de la Escuela Básica Banco’i Paraguaymi.
Durante la visita se intercambiaron coordenadas y se analizaron las condiciones necesarias para una eventual asistencia o evacuación. El capitán de la Prefectura estableció incluso la cantidad de embarcaciones que podrían ser necesarias en caso de tener que trasladar a los habitantes.
“En los detalles está el éxito de cualquier misión”, señaló el ministro de Defensa Óscar González, al explicar que, aunque no se prevé una inundación sorpresiva, es necesario trabajar con anticipación y contemplar incluso los escenarios más adversos.
También se evaluó la situación de la escuela Banco’i Paraguaymi, unico centro eductivo de la comunidad, ante una eventual inundación pluvial. En caso de que sea necesario trasladar temporalmente a los estudiantes, se prevé con anticipación un sitio donde puedan continuar con sus clases. La planificación se realiza como parte de las acciones destinadas a mitigar los posibles efectos del fenómeno climático.
La realidad de Banco’i
Para los docentes, la preparación resulta especialmente importante debido a las condiciones de aislamiento de la comunidad. El profesor Cirilo Mazacote explicó que Banco’i está conformada por unas 60 personas y que actualmente la escuela cuenta con 22 alumnos, desde el primero hasta el séptimo grado. Próximamente también se prevé incorporar el nivel inicial.
“Nuestra preocupación como docentes es grande. Queremos que vengan, que trabajemos juntos. Eso ayudará a que los niños y sus padres se desplacen a un lugar seguro”, expresó.
El docente relató además las dificultades que enfrentan para garantizar las clases. Debido a que el lugar solo es accesible por agua, algunos profesores permanecen en la propia escuela para cumplir con sus tareas. “Pongo un colchoncito en la sala de clase y ahí duermo”, contó.
Mazacote sostuvo que la comunidad necesita contar con las mismas condiciones que otros sectores del país. “Ellos merecen las mismas oportunidades que las zonas urbanas”, afirmó.
La jornada tuvo además un momento de distensión para los niños. Integrantes de la asociación Juntas Podemos acompañaron la visita y compartieron con los estudiantes, a quienes entregaron juguetes y refrigerio. La actividad buscó brindar un espacio de esparcimiento a los pequeños de esta comunidad, mientras las instituciones avanzan en la preparación de respuestas ante eventuales emergencias.


