Ingeniero aeroespacial y licenciado en Ciencias Mecánicas, Gauto, con una sencillez única, es oriundo del barrio Jara de Asunción y llegó hasta una de las instituciones científicas más exigentes del mundo tras una trayectoria marcada por la disciplina, la formación académica y su experiencia como bombero. Su vínculo con la NASA comenzó desde 2008, cuando ingresó al programa Constellation, iniciativa que antecedió a Artemis.
Hernando explicó que su participación en Artemis II comprendió las operaciones desde el ensamblaje del cohete hasta el lanzamiento. Su labor incluyó el seguimiento de sistemas de seguridad, la comprobación de componentes y tareas asociadas con la recuperación de la cápsula que trasladó a cuatro astronautas al espacio.
“Mi misión en la NASA fue la parte de operaciones del Artemis II, donde se ensambló el cohete hasta el día que fue lanzado”, explicó el profesional.
Actualmente trabaja en la arquitectura de una futura base lunar y dijo que una parte de esa estructura ya fue diseñada y el siguiente objetivo consiste en producir elementos para enviarlos hacia la Luna entre 2029 y 2030. “Todos esos sueños de chiquito se están haciendo realidad”, afirmó Gauto.
Durante la conferencia realizada ayer viernes en el Ministerio de Defensa, ante ingenieros vinculados al satélite nacional Guaraní-Sat 2, destacó el aprendizaje obtenido con el primer satélite paraguayo Guaraní-Sat 1 y la posibilidad de perfeccionar los sistemas. Señaló que la nueva plataforma permitirá generar información útil para la población, especialmente sobre el clima.
“Es un orgullo que ingenieros paraguayos puedan mandar otro satélite al espacio, con toda esa educación y enseñanza que aprendieron de la primera, con el segundo ya mejoraron el sistema”, expresó.
Un mensaje para los jóvenes
Gauto recordó que, cuando comenzó a difundir estos proyectos en Paraguay el interés era menor, pero posteriormente realizó actividades junto con la Agencia Espacial del Paraguay, escuelas y universidades. El avance de Artemis II ayudó a que más personas comprendieran el alcance de aquellos trabajos.
El ingeniero alentó a las nuevas generaciones a sostener sus aspiraciones y aprovechar las oportunidades existentes para acceder a conocimientos y tecnologías vinculadas al sector espacial. “Sigan soñando. Mientras parece que no sucederá, hay gente que ya lo está haciendo”, sostuvo.
Añadió que, actualmente, Paraguay cuenta con mayores posibilidades para acercar a los jóvenes a las áreas científicas y tecnológicas, que antes eran imposibles. “Me siento muy orgulloso, no solamente por mí, por mis padres, mis vecinos y por la gente con la que trabajo”, afirmó.


