Un añoso árbol cayó en la calle Colón, entre General Díaz y Eduardo Víctor Haedo, en pleno microcentro de Asunción, y sus restos continúan en el lugar. El ejemplar quedó parcialmente atravesado frente a la salida de vehículos de una estación de servicio ubicada en la esquina, mientras la Municipalidad recuerda que la remoción requiere autorización previa.
La situación vuelve a poner en primer plano el cuidado del arbolado urbano. La Dirección General de Gestión Ambiental advirtió que la tala o remoción sin permiso constituye una falta gravísima y puede derivar en multas de entre 20 y 2.700 jornales mínimos.
El director general de Gestión Ambiental, Máximo Barreto, señaló que en las últimas semanas recibieron varias denuncias de vecinos sobre talas realizadas sin autorización. Por ello, insistió en que quienes consideren necesaria una intervención deben consultar previamente, para que técnicos evalúen el estado del ejemplar y determinen qué medida corresponde.
No es necesario talar árboles enfermos
La tala, según explicó, es una medida excepcional. Un árbol enfermo no necesariamente debe ser removido, ya que puede recibir tratamiento sanitario o una poda controlada. La extracción puede autorizarse cuando el ejemplar está completamente seco, hueco, presenta un riesgo elevado de caída o tiene un problema sanitario irreversible.
La normativa contempla además la reposición de 10 árboles por cada ejemplar retirado cuando corresponde la remoción. La comuna mantiene un seguimiento del arbolado en espacios públicos y tiene prevista la intervención de unos 100 ejemplares ubicados en distintos puntos de la capital. Antes de retirarlos, serán nuevamente verificados para confirmar su estado y nivel de riesgo.
La Municipalidad insta a evitar podas severas, talas o remociones por cuenta propia y a recurrir a la institución antes de intervenir un ejemplar. El objetivo es preservar el arbolado y determinar técnicamente cuándo debe ser tratado, podado o retirado.


