La situación del personal de enfermería del Instituto de Previsión Social (IPS) fue expuesta ante el Consejo, donde la directora de Enfermería, Marina Barrios, detalló las condiciones laborales del área y la salida de funcionarios.
Señaló que la dependencia a su cargo reúne a 8.304 funcionarios, de los cuales 4.721 son contratados y 3.583 permanentes. Entre 2023 y 2026 se contabilizaron 715 bajas. Entre enero y julio de 2026 renunciaron 75 licenciados.
“Realmente estamos con mucha preocupación por la baja de recursos humanos”, expresó Barrios. Cabe destacar que ante una mejor oferta laboral, los contratados renuncian a la institución.
La directora informó que 569 contratados perciben menos del salario mínimo de G. 2.899.048, mientras 4.152 enfermeros reciben G. 3.000.000. Agregó que quienes cumplen guardias nocturnas no perciben el plus correspondiente desde hace tres años. También indicó que quienes cuentan con títulos de posgrado no reciben desde hace casi dos años el pago asociado a la especialidad.
“Entonces para nosotros es muy importante el apoyo de la gerencia de salud, de los consejeros, para que nos ayuden a mejorar ese nivel salarial que tiene el personal de enfermería”, sostuvo, diciendo que desde hace tres años luchan por la jerarquización.
En el Hospital Central se registraron 35 renuncias y en Ingavi entre siete y ocho. En el quirófano de Ingavi habían sido contratados 20 trabajadores de los cuales 10 renunciaron.
Impacto en pacientes
Barrios explicó que la reducción del personal modifica la relación entre trabajadores y usuarios. En Clínica Médica del Hospital Central, una enfermera llega a atender a ocho pacientes, aunque la proporción adecuada es de uno por cada cuatro o cinco, según la complejidad. En Neonatología existen jornadas con 97 o 98 recién nacidos sin una relación suficiente entre personal y pacientes.
La directora informó que “el Hospital Central necesita 600 profesionales adicionales sin habilitar nuevas camas, mientras Ingavi requiere 190 licenciados”.
El presidente del IPS, Isaías Fretes, cuestionó las condiciones laborales y señaló que las administraciones anteriores no atendieron suficientemente la formación y retención del personal. “Esto es vergonzoso. Cuando una institución no cuida su cara, su esencia, que es el recurso humano, está destinada a desaparecer”, afirmó, considerando que el escenario es delicado, además de repercutir en la atención de los pacientes.


