Desde la óptica del desarrollo socioeconómico, la rentabilidad de una nación no se mide solo en el producto interno bruto, sino también en su capital social. En Eusebio Ayala, el proyecto Mitã Rape es un claro ejemplo de cómo la inversión en la memoria genera un retorno invaluable. Desde 2014, la iniciativa ha logrado transformar la historia de la Batalla de Acosta Ñu en un poderoso motor cívico, donde el arte y la historia se fusionan para educar y enriquecer a nuestra sociedad paraguaya.
En una reciente entrevista para los medios estatales, el historiador y gestor cultural Almide Alcaraz ha delineado los pilares que sustentaron este ambicioso proyecto. La estrategia original contemplaba objetivos medibles, como la recuperación de los sitios históricos, un monumento en el campo de batalla, su declaración oficial como patrimonio cultural y la construcción de un camino de todo tiempo para un acceso sostenido al lugar. “Fue en el 2014. En la actualidad todos cumplidos”, sentenció Alcaraz evidenciando una alta eficiencia en la gestión comunitaria.
La génesis de esta transformación se materializó con una caminata de 18 kilómetros. Cientos de ciudadanos recorrían esta distancia con banderas para luego converger en una obra teatral. Esta dinámica evolucionó con el tiempo hacia un encuentro cultural que hoy trasciende lo conmemorativo.
Hoy, los niños han dejado de ser simples espectadores pasivos del relato para convertirse en protagonistas de su historia, asimilando así mediante expresiones artísticas el peso del sacrificio de los niños mártires. Según Alcaraz, este enfoque innovador saca la memoria de los libros para llevarla directo a la experiencia vivencial.
Esta externalidad positiva traspasó el perímetro de Eusebio Ayala. El evento atrae hoy a decenas de agrupaciones de distintas partes del país, generando un gran flujo de visitantes que impacta a la dinámica local. Familias enteras se congregan consolidando una red de portadores de la memoria.
Detrás del éxito operativo se encuentra la Asociación Cultural Jukyty. A lo largo de sus 15 años, ha diversificado su cartera con artes escénicas, música y charlas educativas a escala nacional.
El clímax del proceso se vivirá este sábado 15 de agosto a las 17:30 horas, frente al histórico Monumento a los Niños Mártires de Acosta Ñu, la obra “Mitã Pypore” reunirá a delegaciones de Itauguá, Caacupé y otras ciudades, rindiendo tributo y honrando también a Enrique Escobar, quien fue un pionero absoluto de las artes por nuestra patria.


