La observación de estos materiales no es reciente. Gadea explicó a La Tribuna que el doctor Jaime Báez Presser, especialista en petrología y mineralogía, había advertido anteriormente sobre la presencia de estas rocas. Báez estudió geología en Paraguay y posteriormente obtuvo un doctorado en la Universidad de San Pablo.
El profesor supo del hallazgo el año pasado a través de las publicaciones hechas por el párroco de la iglesia, padre Hugo Fernández, en sus redes sociales. A partir de eso, Gadea y su equipo conformado por los geólogos Diego López, Alcides Caballero y Gabriel Ojeda (estudiante), coordinaron una visita que se concretó el pasado jueves y se comprobó la presencia de material fósil en diferentes sectores.
“Encontramos siete losas con contenido fosilífero”, señaló Gadea. Algunas de ellas se encuentran en la zona del frontispicio y la explanada de acceso al templo, mientras que otra está ubicada detrás de la estructura del techo. La antigüedad estimada de estos materiales ronda los 400 millones de años. “Cabe señalar que son fósiles marinos, cuando en tiempos geológicos remotos Paraguay estaba cubierto por mares”, dijo el experto.
Una mezcla de rocas
Durante la inspección se encontraron distintos tipos de materiales en la mampostería, como cuarcitas, rocas ígneas, metamórficas y sedimentarias. Entre estas últimas identificaron limolitas con contenido fósil. “Las rocas en las que fueron encontrados los restos son sedimentarias, que podrían pertenecer al grupo de la unidad geológica denominada Grupo Itacurubí”, señaló Moisés. Sin embargo, todavía no se pudo establecer con precisión de qué cantera o lugar fueron extraídas las piedras utilizadas en la construcción de la iglesia por la falta de documentación histórica.
Primer caso de paleontología urbana
Para Gadea, el interés del hallazgo no se limita a la identificación de fósiles antiguos, sino también al lugar donde fueron encontrados, una edificación dentro de una ciudad. Explicó que en otros países, como Brasil, existen antecedentes de fósiles presentes en materiales de construcción, incluso en mármoles utilizados en centros comerciales y otros edificios. “Este es el primer caso que tenemos reportado aquí en Paraguay”, afirmó.
La visita a la iglesia fue también el primer paso para avanzar hacia una investigación científica formal. El docente explicó que el equipo trabaja en la preparación de un documento que será presentado para su publicación en una revista especializada. “Nuestra visita involucra la redacción de un trabajo científico para su publicación sobre paleontología urbana”, indicó.
Finalmente, el especialista dijo que el hallazgo es parcial y que aún queda por revisar la mampostería de otros sectores del templo, donde también podrían existir rocas con fósiles.


