El plan territorial debe ser ordenanza para el progreso de las ciudades

Experto explicó el trabajo que se desarrolla con municipios para avanzar en planes de ordenamiento urbano y territorial. El objetivo es que los documentos técnicos se conviertan en normas capaces de regular el uso del suelo y orientar el crecimiento de cada distrito.

| Por La Tribuna
Agregar La Tribuna en
Los municipios pueden definir reglas de uso del suelo y prevenir conflictos mediante un proceso técnico y participativo.

El avance urbano demanda decisiones coordinadas para evitar conflictos y establecer criterios sobre el desarrollo de cada distrito. César Maden Pelaez, responsable técnico de Planificación Territorial del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), explicó en La Tribu 650 AM que el trabajo apunta a convertir el diagnóstico técnico en una norma aplicable en cada ciudad. Remarcó que el resultado debe tener fuerza normativa.

“Lo fundamental es que este plan de ordenamiento no se convierta en solamente un documento que meramente marca lo que hay que hacer en el territorio, sino que se convierta en una ordenanza”, sostuvo.

La disposición permitirá definir la zonificación y los criterios para construcciones, loteamientos, áreas residenciales, industrias y actividades rurales. También pasa por revisiones del Ministerio del Ambiente y Desarrollo Sostenible (Mades). “Parte inicialmente de lo que sería la voluntad política de la intendencia y la junta municipal”, señaló.

La elaboración contempla seis etapas y tres talleres participativos, con validaciones de autoridades y habitantes. Según la experiencia de Maden, una administración municipal puede iniciar y concluir el procedimiento durante su gestión. Dijo que la construcción de estos planes no consiste en que “un equipo técnico llegue al municipio con un esquema previamente definido, sino que el proceso requiere la participación de autoridades, instituciones, organizaciones de la sociedad civil y ciudadanía”.

Agregó que una vez elaborado el plan, el desafío pasa a ser su implementación y seguimiento. “Allí deben analizarse los proyectos y actividades que se desarrollen posteriormente para verificar que estén alineados con la planificación aprobada”, afirmó.

Regular la actividad productiva

El ordenamiento territorial no se limita a las áreas urbanas, también contempla las actividades productivas y su relación con las zonas donde reside la población. El experto citó como ejemplo el crecimiento de las granjas porcinas. Estos establecimientos requieren criterios de localización para evitar conflictos con áreas residenciales.

Finalmente, Maden señaló que los planes no pueden revertir situaciones urbanas ya consolidadas, pero sí orientar el crecimiento futuro, corregir desajustes y promover el cumplimiento de las normas con participación de los consejos municipales de desarrollo.

También te puede interesar

Últimas noticias