El lamentable hecho fue señalado como una de las situaciones que más conmovió al país días atrás, durante la celebración del quinto del novenario en honor a Nuestra Señora de la Asunción, esta mañana. El cardenal Alberto Martínez, pidió fortalecer el cuidado de niños, adolescentes, jóvenes y personas vulnerables, además de acompañar a la familia de la víctima.
“Entre estas dolorosas tormentas que nos han sacudido como cuerpo social en la sociedad paraguaya nos conmueve profundamente el feminicidio de Roselín”, expresó el religioso.
El mensaje vinculó este caso con otras situaciones que afectan al conjunto de la sociedad como los conflictos familiares, la violencia, la desigualdad, la corrupción, la falta de oportunidades y la destrucción de la naturaleza. Martínez también planteó la necesidad de crear ambientes seguros donde toda vida sea respetada, cuidada y protegida, además de fortalecer la prevención y la escucha dentro de las comunidades.
Adicciones y dificultades personales
Otro de los ejes abordados fueron las dificultades que atraviesan muchos jóvenes en el ámbito personal. Se mencionaron la soledad, la ansiedad, la tristeza, la baja autoestima, las presiones sociales, las heridas afectivas y el miedo ante el futuro.
El cardenal consideró a las adicciones como una de las situaciones que pueden profundizar estos problemas. Advirtió que pueden convertirse en fuertes tormentas interiores, afectar la libertad, deteriorar los vínculos familiares y apagar los sueños de los jóvenes. “Pedir ayuda no es una señal de debilidad. Es un acto de confianza. Nadie debe enfrentar solo sus tormentas interiores”, sostuvo.
Ante los hechos se planteó la necesidad de prevención, cercanía, acompañamiento y caminos concretos de recuperación. La familia, los amigos, las comunidades, sacerdotes, catequistas, educadores y profesionales fueron señalados como posibles redes de apoyo.
El mensaje para los jóvenes
Durante el mensaje pidió prestar atención a las distintas formas en que los jóvenes expresan sus dificultades. Sus silencios, preguntas, cambios y reclamos. Además señaló que pueden mostrar situaciones que requieren de escucha y acompañamiento. “No basta hablarles a los jóvenes, debemos reconocer sus inquietudes y abrir espacios donde puedan participar verdaderamente”, manifestó Martínez.
Destacó que los jóvenes no deben ser considerados solamente como el futuro, sino como una fuerza viva y necesaria en el presente, capaz de acompañar a otros, prevenir adicciones y contribuir a reconstruir el tejido social. En ese contexto, instó a los jóvenes a no resignarse ante ninguna situación negativa y pidió a los mismos a activar en el seño familiar, centros de estudio, parroquias, barrios y comunidades.
“Cuando una tormenta exterior o interior agite sus vidas, no dejen de mirar al Señor. Si sienten que comienzan a hundirse, griten como Pedro, ‘Señor, ayúdame. Sálvame’”, fue el llamado final.
La celebración concluyó con una invitación a hablar con personas de confianza y permitir que la familia, la Iglesia y la comunidad acompañen a quienes atraviesan situaciones de violencia u otras dificultades.
El triste final de Roselin
El Ministerio Público sostiene que el asesinato de Roselin Florentín Gómez, en Caazapá, fue planificado por tres personas. Según la imputación fiscal, el adolescente de 16 años llevó a la víctima hasta un tajamar, donde los tres implicados presuntamente la ahogaron y posteriormente desmembraron su cuerpo.
Los restos fueron colocados en caja de cartón que los sospechosos habían llevado previamente y trasladados hasta la vivienda de la bisabuela de uno de los imputados, Danilo Germán Rodríguez Cabaña, de 21 años, donde enterraron el cuerpo en una fosa ubicada en el fondo del patio.
La investigación señala que el crimen habría sido motivado por los celos del adolescente de 16 años, quien no habría aceptado el fin de su relación con Roselin. Los fiscales Carlos Germán Ramírez y Laury Rosana Vázquez imputaron a Rodríguez Cabaña por homicidio doloso.

