Unos barrotes colocados en plena vereda de la avenida Mariscal López, casi Insaurralde, generaron sorpresa, reclamos y hasta risas entre los peatones, que denunciaron que el paso quedó bloqueado. La situación afectaba especialmente a personas con movilidad reducida, adultos mayores y madres que circulaban con carritos de bebés, quienes debían bajar a la calzada para continuar su recorrido, arriesgándose aún más.
Más allá del caso puntual, la situación abrió una pregunta frecuente entre los ciudadanos: ¿quién controla cuando un vecino o comercio coloca elementos sobre la vía pública y termina obstaculizando el paso?
El jefe de Patrimonio de la Municipalidad de Fernando de la Mora, Óscar Ibáñez, explicó a La Tribuna que al ver el posteo, acudieron a la zona e hicieron la notificación de retiro inmediato de los barrotes. Pero el negocio responsable, una farmacia, no quiso recibir el documento.
Retirarán barrotes con medida de urgencia
Ante la negativa del comercio, los fiscalizadores realizaron un acta de intervención y se inició el trámite vía Asesoría Jurídica para solicitar una medida de urgencia, que permita que los funcionarios municipales retiren esos barrotes.
Ibáñez aclaró que la colocación de estos elementos sí está permitida cuando es autorizada por la Comuna, y se coloca en el cordón al lado del asfalto, con el objetivo de proteger a los locales comerciales de choques, o evitar que vehículos estacionen en la vereda.
“Está totalmente prohibido obstaculizar el espacio público. Sí se permite, por ejemplo, para evitar que los autos avancen sobre la vereda para burlar el tráfico”, detalló Óscar Ibáñez.
“Yo tampoco entiendo la utilidad y lo que quisieron hacer los de la farmacia, no tiene sentido cerrar el paso al peatón”, manifestó el funcionario al referirse al caso denunciado.
Piden que la gente denuncie irregularidades
Agregó que este tipo de situaciones suelen aparecer de manera repentina, que aprovechan los fines de semana o feriados para instalar estos obstáculos. “Fernando de la Mora es muy grande y hay cuestiones que se nos pueden escapar, por lo que pedimos a la ciudadanía que nos ayude a detectar casos para que podamos intervenir”, expresó.
Desde Patrimonio insistieron en que cualquier elemento que se coloque sobre el espacio público debe contar previamente con autorización municipal, ya que las veredas forman parte de una zona destinada a la circulación segura de las personas.


