El objetivo del albergue es ofrecer un lugar seguro a quienes no cuentan con condiciones adecuadas para protegerse del frío, además de brindar un acompañamiento basado en el respeto y la atención digna.
El proyecto se concretó mediante un trabajo conjunto entre instituciones públicas y organizaciones que colaboraron para poner en funcionamiento este espacio de asistencia.
“Queremos brindar no solo un techo seguro, sino también un espacio digno donde cada ciudadano reciba el cuidado, el respeto y la calidez humana que se merece”, señalaron desde la Municipalidad al destacar la importancia de esta iniciativa.
Entre las organizaciones que apoyaron la puesta en marcha del albergue se encuentra la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, que colaboró dentro del esfuerzo conjunto para atender a personas que atraviesan situaciones de vulnerabilidad.
La habilitación de este espacio representa una alternativa de protección para quienes enfrentan las condiciones más difíciles durante el invierno, especialmente aquellas personas que no cuentan con una red de apoyo o un lugar adecuado donde resguardarse de las bajas temperaturas.
El albergue busca convertirse en una respuesta temporal para quienes necesitan protección durante los días de mayor frío, garantizando un lugar de resguardo, comida y acompañamiento en momentos de mayor necesidad.


