La programación culminó con el solemne novenario frente al oratorio de San Cayetano, ubicado en el acceso principal de la feria sobre la avenida Irrazábal. Durante las jornadas de oración, los participantes elevaron sus plegarias por el trabajo diario y la prosperidad familiar.
El momento principal fue la procesión con la imagen del santo patrono por los alrededores del mercado y la posterior santa misa, que reunió a numerosos fieles. Durante la ceremonia se realizaron pedidos por la estabilidad laboral y la protección de los trabajadores. Luego del acto religioso, los permisionarios organizaron un encuentro comunitario con una merienda compartida y la tradicional chocolatada para los niños.
En Luque, los promeseros también honraron al santo con la distribución de alimentos sobre la avenida Humaitá del centro urbano. En la parroquia La Encarnación de la capital se celebró una misa con cientos de fieles y al finalizar la eucaristía se repartieron panes.
Las celebraciones reflejaron la vigencia de una tradición religiosa que une la fe con el reconocimiento al esfuerzo de los fieles, quienes encuentran en San Cayetano un símbolo de esperanza.


