Según pobladores, el fenómeno comenzó entre las 22:00 y las 22:30 y se prolongó durante unos 20 minutos. Las intensas ráfagas, acompañadas de lluvia y granizos, arrancaron techos, provocaron daños estructurales y derrumbes parciales. Algunas casas quedaron a la intemperie.
Partes de techos y otros materiales fueron despedidos por el viento y algunas personas sufrieron golpes y heridas leves. No se reportaron heridos de gravedad ni fallecidos.
La tormenta también derribó árboles y varias columnas de la Administración Nacional de Electricidad (Ande), dejando sin suministro a numerosos usuarios desde esa noche. El viernes varios sectores continuaban sin energía debido a las averías.
Cuadrillas técnicas de la institución siguen trabajando para retirar estructuras dañadas, reparar líneas y reemplazar columnas, con el objetivo de restablecer progresivamente el servicio eléctrico.
Mientras avanzaban las tareas, familias afectadas limpiaron sus propiedades y recuperaron pertenencias. Los damnificados solicitaron asistencia urgente de la Municipalidad de Curuguaty y de instituciones nacionales, principalmente con chapas y varios materiales para reparar los techos, ante la posibilidad de nuevas lluvias.


