La energía disponible y la posibilidad de transformarla en nuevas oportunidades de inversión colocan a nuestro país ante el desafío de pasar de ser un proveedor de recursos a generar industrias vinculadas a la tecnología. Esa es la visión planteada por representantes de la criptominería, infraestructura digital y servicios tecnológicos durante el congreso Paraguay Blockchain Summit, desarrollado el viernes último en la Universidad Autónoma de Asunción (UAA).
Durante el primer panel desarrollado, los empresarios del sector señalaron que nuestro país reúne condiciones atractivas para captar inversiones, especialmente por su matriz energética. Sin embargo, remarcaron que el crecimiento requiere coordinación entre el sector privado y el Estado, para desarrollar infraestructura y generar nuevas oportunidades.
Desde el Ministerio de Industria y Comercio (MIC), el viceministro Jimmy Rojas destacó que existen pedidos de proyectos pequeños, medianos y grandes provenientes de distintos puntos del mundo, aunque aclaró que actualmente se encuentran en evaluación.
“El sector privado habla y el Gobierno escucha”, expresó, al señalar que la cercanía entre ambos sectores puede convertirse en una ventaja para impulsar nuevos proyectos.
Minería de bitcoin es el primer paso
Durante el panel, Gabriel Lamas, representante de HIVE Digital, planteó que la minería de bitcoin puede ser un primer paso para desarrollar una infraestructura que luego permita avanzar hacia tecnologías como la inteligencia artificial.
Como ejemplo mencionó el caso de Texas, donde la industria de bitcoin aprovechó excedentes energéticos y, según explicó, contribuyó al desarrollo de infraestructura que hoy acompaña el crecimiento de centros vinculados a inteligencia artificial.
Apoyan duplicación del PIB
Lamas sostuvo que el sector acompaña la meta del Gobierno de duplicar el Producto Interno Bruto (PIB) y afirmó que la actividad puede aportar a ese objetivo. “Estamos en sintonía con el plan del Gobierno de doblar el PIB, que me parece un plan fantástico del presidente Santiago Peña, un plan muy agresivo”, manifestó.
El empresario indicó que la intención de su empresa es seguir creciendo y llegar a utilizar hasta 1.000 megavatios de potencia, con la idea de que la monetización de la energía pueda traducirse en inversiones en infraestructura.
Son realistas ante necesidades energéticas de la población
Los representantes del sector también insistieron en que la actividad debe convivir con las necesidades de la población. Lamas explicó que los contratos con la Administración Nacional de Electricidad (Ande) establecen que la empresa puede reducir su consumo cuando el sistema eléctrico requiere atender la demanda nacional.
El debate también puso sobre la mesa otros desafíos, como la conectividad y la necesidad de ampliar la infraestructura digital para acompañar futuras inversiones en centros de datos e inteligencia artificial. Los participantes coincidieron en que el siguiente paso será fortalecer las condiciones para que la tecnología pueda convertirse en una nueva fuente de crecimiento y empleo.


