Cardenal llama a vivir la fe con servicio y bien común

El primer día del novenario en honor a Nuestra Señora de la Asunción reunió a cientos de fieles en la Catedral Metropolitana. Durante la celebración, el cardenal Adalberto Martínez Flores exhortó a convertir la devoción mariana en un compromiso concreto con el Evangelio, el servicio y la solidaridad.

| Por La Tribuna
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El novenario comenzó con una procesión hasta la Catedral y un llamado a vivir la fe mediante el servicio, la justicia y el bien común.

La celebración estuvo centrada en la invitación a que la fe cristiana se traduzca en acciones concretas de servicio, justicia y compromiso con el bien común. El cardenal Adalberto Martínez, arzobispo metropolitano, sostuvo que la verdadera devoción a María consiste en servir especialmente a los más pobres y vulnerables.

La celebración fue precedida por una procesión que partió desde el Panteón Nacional de los Héroes y Oratorio de Nuestra Señora de la Asunción hasta la Catedral Metropolitana, donde comenzó oficialmente el novenario dedicado a la Madre, Patrona y Mariscala del Paraguay.

La eucaristía fue concelebrada por el presbítero Aldo Bernal Chena, cura rector de la Catedral Metropolitana, el presbítero José Benítez, además de sacerdotes y diáconos del Decanato I de la Arquidiócesis de Asunción. El ministerio de alabanza estuvo a cargo del coro de los Heraldos del Evangelio.

Durante la homilía, el cardenal recordó que este año la celebración adquiere un significado especial al conmemorarse los 75 años de la proclamación de Nuestra Señora de la Asunción como Patrona de la República del Paraguay y de su declaración como Mariscala de las Fuerzas Armadas. Explicó que este último título “expresa el cariño y la gratitud de un pueblo hacia su Madre” y aclaró que “el bastón de mando que sostiene no simboliza dominio, sino servicio”.

Abandono de los valores cristianos

El arzobispo advirtió que la crisis moral tiene origen en el alejamiento de Dios. “La corrupción no empieza en las instituciones, empieza en el corazón humano cuando deja de escuchar a Dios”, expresó, al tiempo de señalar que el deterioro de la convivencia social surge cuando se abandona la práctica de los valores cristianos.

Asimismo, vinculó el lema pastoral del “Año del Bien Común” con el deber de alimentar a los demás no sólo con bienes materiales, sino también con justicia, verdad, solidaridad, honestidad, reconciliación y esperanza.

El cardenal exhortó a que la celebración del novenario impulse la reconstrucción de las familias, la defensa de la vida y el fortalecimiento de la justicia, e insistió en que honrar verdaderamente a Nuestra Señora de la Asunción supone vivir la Palabra de Dios, guardar sus mandamientos y servir generosamente a quienes más necesitan.

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