Según un reporte de la Policía Federal de Brasil, durante el operativo realizaron cinco allanamientos en puntos fronterizos clave para el paso de productos de contrabando entre Paraguay y Brasil. El hallazgo se registró en el marco de la segunda fase de la Operación Lastro Oculto, cuyo objetivo es desarticular una organización criminal dedicada al ingreso ilegal de productos desde territorio paraguayo.
En uno de los procedimientos, los agentes del orden descubrieron un túnel que se utilizaba presuntamente para los actos ilícitos. Debido a que el acceso al pasadizo estaba soldado, se requirió la intervención del Cuerpo de Bomberos Militar de Paraná para abrir la entrada y permitir el ingreso de los agentes y peritos, según el informe.
El contrabando de mercancías desde Paraguay hacia Brasil constituye una de las principales operaciones financieras ilícitas de las organizaciones criminales en Sudamérica.
Un informe de la agencia brasileña Folhapress, basado en un estudio del Instituto de Desarrollo Económico y Social de Fronteras (IDESF), señala que estos grupos obtienen ganancias superiores al 500 % mediante el contrabando. Las investigaciones fiscales indican que facciones como el Primeiro Comando da Capital (PCC) y el Comando Vermelho (CV) utilizan el contrabando fronterizo como fuente de financiamiento, consolidando su presencia en la Triple Frontera, específicamente entre Ciudad del Este y Foz de Yguazú.
De acuerdo con el informe, esta actividad ilícita moviliza alrededor de 60.000 millones de reales al año (superior a USD 10.500) fuera de la economía formal brasileña. El estudio calcula que la rentabilidad alcanza el 507 %, al comparar el costo de introducción de la mercancía en Brasil con el precio de venta en el mercado informal. La diferencia en la carga tributaria entre ambos países permite a las organizaciones comerciales vender los artículos a precios inferiores a los del mercado legal y mantener los márgenes de beneficio económico.


