La diputada Rocío Vallejo denunció que delincuentes informáticos sustrajeron G. 35 millones de su cuenta bancaria mediante un programa malicioso que habría permitido controlar remotamente su computadora. Según relató hoy al programa Espresso Informativo de La Tribu 650 AM, el dinero fue enviado inicialmente a una cuenta perteneciente a un ciudadano venezolano identificado como Miguel Martínez Guzmán y luego habría sido derivado a otra persona. El caso ya fue comunicado al banco, la Policía Nacional y el Ministerio Público.
El ataque ocurrió el sábado 1 de agosto, cuando Vallejo ingresó desde su notebook a la página de Itaú para pagar sus cuentas. Introdujo sus datos y el e-token solicitado habitualmente. Entonces apareció una segunda ventana, aparentemente vinculada con la entidad, que exigió otra verificación mediante el PIN de acceso y un nuevo código del token.
Como anteriormente había sufrido intentos de acceso a su cuenta y operaciones irregulares con tarjetas de crédito, interpretó el pedido como una medida adicional de seguridad. Después de cargar nuevamente sus datos, la página mostró un error. Cuando volvió a ingresar, encontró la cuenta vacía y un sobregiro cercano a G. 800.000. También recibió por correo la confirmación de una transferencia realizada a nombre de Miguel Martínez Guzmán.
Los fondos incluían su remuneración pública, transferida desde el Banco Nacional de Fomento, y el ingreso correspondiente a un alquiler. En total, confirmó, los delincuentes se llevaron G. 35 millones.
De acuerdo con la explicación que recibió de agentes especializados, su computadora estaría infectada con RENCOS, un malware de acceso remoto que permite a un tercero observar la actividad del equipo y capturar información sensible. Vallejo desconoce cómo ingresó el programa, que pudo estar oculto en algún archivo o contenido abierto durante el uso cotidiano.
La legisladora llamó inmediatamente al banco y bloqueó la cuenta corriente, las tarjetas y los demás productos financieros. Luego contactó al comisario Alarcón, a quien identificó como responsable del área contra el crimen informático de la Policía Nacional. Según afirmó, ya existían otras denuncias relacionadas con esta modalidad.
La denuncia policial fue remitida a la Fiscalía y Vallejo deberá prestar declaración durante los próximos días. La diputada sostuvo que se utilizó al menos una cuenta puente y que los datos preliminares apuntarían a una estructura criminal. También dijo tener entendido que una persona ya fue detenida, aunque la composición y participación de la presunta red deberán ser determinadas por los investigadores.
Itaú inició un proceso interno de verificación y cooperación interbancaria. Vallejo explicó que todavía no existe una decisión sobre el reintegro del dinero. La posibilidad de recuperarlo dependerá de que los fondos hayan podido ser inmovilizados antes de nuevos movimientos. Mientras avanzan las comprobaciones, evitó atribuir responsabilidades definitivas al banco.
A partir de su experiencia, advirtió que una segunda ventana que vuelve a solicitar el PIN o el e-token puede indicar que el equipo está comprometido. Recomendó apagar la computadora, cambiar todas las contraseñas desde un dispositivo seguro, bloquear los productos bancarios, realizar una revisión técnica y denunciar inmediatamente el hecho.
También aconsejó activar las alertas, controlar diariamente los movimientos y cancelar los créditos preaprobados que no se utilizarán, porque podrían ampliar el perjuicio si un delincuente accede a la cuenta.
El episodio, afirmó, demuestra que la comodidad de los trámites digitales exige vigilancia permanente y una reacción inmediata ante cualquier pedido inusual. “Sobre todo, que caiga esa banda de delincuentes”, expresó Vallejo, al pedir que la estructura sea desmantelada para evitar nuevas víctimas.


