La inteligencia artificial avanza a pasos acelerados en el mundo, pero todavía existe una deuda pendiente con el guaraní. La falta de datos digitales suficientes hace que los actuales sistemas tengan dificultades para comprenderlo y limita el desarrollo de herramientas adaptadas a sus hablantes. Si bien hoy en día la IA hace intentos de dialogar en guaraní con el internauta, su lenguaje todavía presenta errores o, cuanto menos, imprecisiones.
Con el objetivo de cambiar esa realidad, jóvenes de distintos puntos del país participarán del Hackathon GuaranIA 2026 “Generación de datos sintéticos en guaraní”, una iniciativa que busca crear un gran banco de información que pueda utilizarse para entrenar futuros modelos de inteligencia artificial.
El encuentro se desarrollará del 7 al 9 de agosto en el campus de la Universidad Católica, en Hernandarias, donde 37 participantes de Alto Paraná, Itapúa, Caaguazú y Asunción competirán organizados en nueve equipos.
Estudiantes y docentes unirán esfuerzos
La propuesta reunirá a estudiantes del último año del Bachillerato Técnico en Informática, universitarios de Ingeniería Informática y alumnos de posgrado en tecnología, quienes trabajarán junto con especialistas en lingüística guaraní. La intención es combinar conocimientos técnicos y culturales para generar datos de calidad.
Para los organizadores, contar con tecnología desarrollada con una comprensión propia del idioma representa un desafío que va más allá de lo informático. La generación de datos locales permitirá que futuras aplicaciones, como traductores, asistentes virtuales, sistemas de salud o servicios públicos, puedan incorporar el guaraní de manera más precisa.
Inclusión digital en el centro del debate
Además, el proyecto plantea una discusión sobre la inclusión digital. Mientras gran parte de los avances tecnológicos se construyen alrededor de idiomas con millones de registros disponibles, lenguas como el guaraní enfrentan el reto de ingresar a ese nuevo escenario sin perder su identidad.
El Hackathon GuaranIA es impulsado por la Universidad Católica, la Universidad de la República y el Centro de Ingeniería para la Investigación, Desarrollo e Innovación Tecnológica, con apoyo del Laboratorio de Innovación del Banco Interamericano de Desarrollo.


