Frente a escenarios donde la pérdida humana supera cualquier cálculo, el trabajo de quienes llegan para asistir adquiere un valor especial. Así lo expresó el capitán Roni Kaplan, vocero de las Fuerzas de Defensa de Israel y rescatista con amplia experiencia, durante una entrevista en La Tribu 650 AM, al describir la misión que desarrolló junto al equipo israelí desplegado en Venezuela.
Kaplan explicó que la delegación participó en la búsqueda y recuperación de víctimas, el análisis de estructuras dañadas y el asesoramiento técnico para la futura recuperación de las zonas afectadas. Según indicó, la destrucción alcanza unos 35 kilómetros y constituye una de las mayores tragedias que presenció.
“El pueblo de Israel aprendió que incluso después de las tragedias más profundas es posible reconstruir. Esa esperanza no nos pertenece solo a nosotros, queremos compartirla con el mundo y con Venezuela”, afirmó.
El rescatista contó que uno de los momentos más difíciles ocurre cuando las familias se acercan al equipo con la esperanza de encontrar a sus seres queridos. Señaló que madres y vecinos esperan desde hace semanas alguna noticia entre los escombros.
Una misión que también ayuda a reconstruir
Entre los operativos que más lo impactaron, Kaplan recordó la recuperación de cuatro integrantes de la familia Hidalgo mediante una técnica israelí de demolición quirúrgica. Relató que el padre y la madre fueron hallados abrazando a su hijo de nueve años, mientras que la abuela, de 67 años, fue encontrada a pocos metros. “Fueron aplastados de esa manera y pudimos extraer los cuerpos mediante una técnica israelí de demolición quirúrgica”, relató.
Kaplan explicó además que el equipo israelí desarrolló herramientas de monitoreo basados en grandes volúmenes de datos para determinar qué edificios pueden seguir siendo habitados, cuáles requieren reparaciones y cuáles deberán demolerse.
También presentó un proyecto para reciclar millones de toneladas de residuos generados por los derrumbes, iniciativa expuesta a las autoridades venezolanas. “Nuestra respuesta fue venir a ayudar, salvar vidas o incluso recuperar cadáveres cuando es necesario, y estar presentes cuando más se nos necesita”, sostuvo.
Kaplan reconoció que la reconstrucción demandará varios años. Indicó que decenas de ingenieros y especialistas en tecnología continuarán colaborando desde Israel para acompañar el proceso de recuperación.


