Durante la homilía, el arzobispo pidió a estas organizaciones mantener “abiertas puertas y ventanas para escuchar el clamor de las personas y familias necesitadas”. También agradeció a los sacerdotes que acompañan esta misión.
Martínez Flores afirmó que “el mayor fruto no se mide por los números, sino por los matrimonios restaurados y las familias asistidas durante la misión de los movimientos”. Exhortó a las parejas presentes a perseverar y sumar aniversarios basados en el respeto mutuo, el cuidado de los hijos, la comprensión, la empatía y el amor.
El Movimiento Equipos de Nuestra Señora busca ayudar a las parejas cristianas a vivir plenamente el sacramento del matrimonio mediante la espiritualidad conyugal. Su propuesta invita a los matrimonios a apoyarse mutuamente dentro de una vida comunitaria.
Pueden integrar estos equipos parejas unidas en matrimonio que deseen fortalecer su vida espiritual y sacerdotes que acompañen como consiliarios. Cada equipo está formado por cinco a siete parejas y un sacerdote.


