La propuesta fue impulsada por el presidente de la corporación, el concejal Arturo Almirón, para brindar una respuesta directa a los afectados.
La medida se aprobó durante la sesión ordinaria y establece un cambio en el marco de la conmemoración de los 22 años del siniestro. El planteamiento del edil responde a las demoras e irregularidades registradas en la distribución de víveres, con retrasos de casi un año y denuncias sobre la mala condición de algunos productos.
La iniciativa señala que la compra mediante licitaciones genera procesos administrativos prolongados y gastos que no se ajustan a las necesidades de las familias. Además, indica que algunos afectados requieren medicamentos o alimentos específicos por tratarse de adultos mayores o personas con enfermedades crónicas.
Con la aprobación del pleno municipal, se dispone la modificación del artículo de la normativa y se establece que la intendencia deberá prever las partidas presupuestarias en cada ejercicio fiscal. También contempla la actualización del censo de beneficiarios para garantizar un sistema directo y eficaz. El objetivo es que el aporte económico llegue sin intermediarios a las víctimas y familiares del Ycuá Bolaños.


