El cura párroco de la parroquia San Eugenio, padre Gualberto Miranda, explicó que la importancia del conjunto va más allá de la dimensión religiosa, ya que guarda parte de la memoria de los pueblos originarios de la región. Destacó el trabajo realizado por los misioneros Oblatos de María, orden a la que pertenece y quienes, según dijo, impulsaron iniciativas vinculadas a la cultura, como la elaboración de materiales sobre lenguas indígenas, además de acompañar procesos relacionados con la defensa de las tierras de comunidades nativas.
Según relató, la presencia de la Iglesia en el territorio chaqueño estuvo vinculada a la formación de comunidades y al acompañamiento de los pueblos indígenas, en un contexto histórico complejo. Señaló que los misioneros asumieron la defensa de las comunidades que habitaban el territorio paraguayo y promovieron acciones para proteger sus derechos.
La declaratoria de la Secretaría Nacional de Cultura, mediante la Resolución N° 394/2026, reconoce el valor histórico, arquitectónico y simbólico de este conjunto, pues constituye un conjunto patrimonial de especial relevancia para la preservación de la memoria colectiva y el legado cultural del Chaco Central.


